Inverosímiles acontecimientos gubernamentales se suscitan cada día dejándonos perplejos a los ciudadanos comunes, por la desfachatez con que ejecutan, en el oficialismo, bajezas y chicanas que les sirven para seguir sosteniéndose en el poder y que son conocidas por toda la ciudadanía. Estoy viendo en los medios televisivos el enfrentamiento de cientos de empleados que perdieron su trabajo, y cómo son golpeados por la policía para desocupar la Panamericana ocupada por estos manifestantes que no saben cómo resolver tan grave problema que es ser un ciudadano más a la deriva. Lo más humillante y patético es que arrastran con ellos a perros indefensos que están espantados de miedo. ¿Qué creen estos cobardes ignorantes, que los perros los protegerán de los manifestantes desarmados y angustiados? ¿Dónde están los “millonarios” congresales que deberían hacerse presentes en los conflictos ciudadanos y tratar de resolverlos? ¿Será que su baja catadura moral no es la apropiada para estas mediaciones?
































