Con respecto a las expresiones del presidente de mi partido, la Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz, quien dijo que la asignación universal por hijo provoca derivaciones al paco y al juego, debo expresar que me parece que el senador no interpreta honrosamente nuestra historia partidaria, nuestra profesión de fe ni nuestra doctrina; ni siquiera nuestra ideología y menos aún nuestro accionar de gobierno. No entiende Sanz que la UCR nació como la causa de los desposeídos, la causa contra el régimen falaz y descreído, régimen que se cimentaba contra el fraude político e institucional y la corrupción en la administración de los fondos públicos. Entenderá nuestra rica historia que nuestro partido fue el primero que en función de gobierno, en 1916 y a manos de Hipólito Yrigoyen, concretara la primera gran inclusión de las mayorías populares a los derechos políticos, civiles, sociales y económicas, donde tenía el sujeto de derecho era igual ya sea orillero, peón de campo u obrero o ya sea de las clases sociales más pudientes o aristocráticas de la sociedad. Dichos sectores acomodados que denominaban a nuestro presidente de "chusma" o presidente "rojo" por hacer que el Estado intervenga a favor de los sectores más desprotegidos de la sociedad, enfrentando a los viejos sectores de privilegio, a los cuales también enfrentaron a estos sectores don Arturo Illia o el mismísimo Raúl Alfonsín. Esa expresión del doctor Sanz nada tiene que ver con el pensamiento auténtico del militante y afiliado radical, que tiene amplia capacidad de discernimiento y acordar con esta medida de asignación universal por hijo, por más que provenga de un gobierno de una epidermis de corrupción y de funcionarios enriquecidos y de poco apego al respeto a las instituciones republicanas. El partido en que milito debe salir del dualismo binario de un gobierno corrompido y una oposición cínica de derecha; debe ser la tercera posición auténtica y con identidad propia, con premisas básicas de republicanismo, democracia, igualdad y justa distribución de la riqueza. Desde ya, pido disculpas ajenas a la sociedad por las expresiones vertidas por el senador, que no expresa la mayoría del sentir del pueblo radical.



































