El último fin de semana fuimos nuevamente agasajados con un día feriado gracias a un nuevo aniversario del fallecimiento de Don José. Todos los que disfrutamos del descanso obligatorio del lunes 18 deberíamos saber algo de su grandeza. Debo ser sincero, el domingo mientras hacía un merecido asado para mi familia, escuchaba atentamente a un entusiasta historiador que en una radio rosarina vertía momentos cumbres de la historia de San Martín. El relato capturó mi atención y fue así que me sorprendí por la vigencia que por estos días aún podría tener su legado intelectual. San Martín, al independizar a Perú del dominio realista, fue nombrado −aún a su pesar− Protector de la República del Perú, lo que se asemeja al cargo de presidente de la República por esos días. Cuáles fueron sus actos de gobierno sobresalientes e inmediatos: abolir la exclavitud en forma definitiva y derogar la pena de muerte, la que sólo conservó para dos tipos de delitos: la violación, por esos tiempos delito muy frecuente, ya que las tropas militares irrumpían en poblaciones civiles con excesos de autoridad y se llevaban todo por delante, y conservó también la pena máxima para todos aquellos funcionarios, políticos o autoridad pública que atentare contra la propiedad pública o las arcas del Estado. ¡Qué político! Sigamos su ejemplo. O sea no retrocedamos a implantar la pena de muerte, pero sí volvamos a entender que el que le roba al Estado y lo defrauda en ejercicio de sus funciones está cometiendo un delito grave. Se retiró al exilio que lo mantuvo en Francia llevándose consigo sólo su perrito, su mascota inseparable. Eso fue todo lo que se llevó de América luego de independizarla. ¡Qué Prócer! Un ejemplo a seguir. Imitémoslo aunque sea en las pequeñas cosas de la vida cotidiana. El año que viene, el 16, 18 o 19 de agosto, si así fuere, volvamos a trabajar en su memoria y honor.
Jorge Alberto Ortiz
DNI 14.479.480
¿La única verdad es la realidad?
Cuando el doméstico aparatito llamado control remoto se detiene en un determinado canal, me encuentro con denuncias de barbaridades que cometen personas directamente relacionadas con el poder de turno. Verdaderas aberraciones, pasadas y presentes, dibujadas, dramatizadas con color y humor, pero realmente espantosas. Un verdadero listado de corruptos enriquecidos desfilan ante mis ojos expectantes. La pregunta surge al toque. ¿Es cierto todo lo que informan? Si la respuesta es positiva, ¿por qué no están presos? Y si la respuesta es negativa, ¿por qué no está preso el calumniador? Entre incrédula y sorprendida, huyo hacia otro canal y allí veo todo lo contrario: que el país está floreciente y las inauguraciones se suceden. Me cuentan que somos pícaros e inteligentes como pocos países del mundo. Es entonces cuando resuelvo apagar el televisor porque ya ni en el pronóstico del tiempo creo, y salgo de casa a transitar el mundo real. Entonces observo que muchas fábricas cierran, que cortan calles por falta de trabajo, que cientos de negocios colocan carteles que rezan “se alquila”, que roban y matan a diestra y siniestra, que el aumento de precios en los supermercados es absurdo, y que las personas rezongan, protestan y viven al borde de la crispación y la violencia. Y cuando digo todo esto, algún mal informado me dice que me calle, porque me van a aplicar la ley antiterrorista si sigo hablando. ¡Qué mentira! ¡No puede ser! ¿A dónde está la verdad? Por las dudas me apuro, vuelvo a casa, miro bien antes de entrar, cierro todo con varias vueltas de llave, mientras pienso que si las cosas no cambian pronto, los últimos en perder su trabajo van a ser los psicólogos y los médicos psiquiatras.
Edith Michelotti
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Seria propuesta
Muchos son los discursos y propuestas de distintos partidos políticos, pero yo creeré de verdad a los que propongan soluciones extremas, ya que desde la contemplación que, valga la redundancia, contempla nuestra Constitución, la que sí propongo una reforma urgente, hemos visto burlados o conculcados nuestros derechos.Por esta razón creeré en el partido que, con mano dura, defienda de verdad al ciudadano común. Serían enmiendas constitucionales muy serias y hasta diría revolucionarias. Por ejemplo, aplicar severísimas penas a los delincuentes que matan y se compruebe fehacientemente tal hecho; otro, que se aplique la pena con la máxima severidad a los políticos corruptos con la fundamentación comprobada y devolución de todos sus bienes mal habidos al Estado y ejemplar castigo por su proceder inmoral. Aumentar la inversión en educación en por lo menos cinco veces más y con perfeccionamiento permanente. Reforma tributaria y fiscal inmediata para no castigar al contribuyente común. Y tal vez la más difícil, reducción de un 80% el salario y los gastos de los políticos profesionales, esto causaría gran revuelo entre los vividores de la politica. Realizar una gran inversión en profundizar la cultura del pueblo, hoy desfasada al extremo. Realizar una gran inversión en ciencia y tecnología inmediatamente. Creación inmediata de fuentes de trabajo. Estos y muchos más para ir perfeccionando nuestro sistema de vida. Esto seguramente es tema de discusión, pero analizando friamente y pensando en un país en serio pienso que los políticos honestos no tardarán en tenerlo en cuenta y si de esta propuesta es necesaria una discusión en profundidad, estoy a disposición de los que así lo interpreten y quieran polemizar al respecto.
Dusan Sigulin
LE 6.009.490
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Pasar por
la guillotina
Ser mitómano, mentir desde los puestos del poder. Hacerse del dinero mal habido ya es moneda corriente en nuestro medio y tal vez en el mundo. Cómo no se dan cuenta ellos de que la sociedad en algun momento les pedirán rendición de cuentas de una u otra forma, aunque no sea pronto, pero llegará el día. Entre algunos de los grandes males de la sociedad actual pareciera estar el de no tener memoria, ademas de pensar y razonar. Esto mismo no resulta del agrado de la mayoría. Es por ello que nuestra sociedad cada vez más se transforma en necia e hipócrita. Pero lo peor de estas circunstancias las vivís cuando se lo decís en la cara, y ellos te miran como diciendo: “¿Y a este qué le pasa, de qué está hablando?”. Es muy penoso ver el deterioro que se esta produciendo en nuestra sociedad. Y digo simplemente deterioro, porque lo quiero decir en un todo. Me cuesta creer que en nuestro país la clase dirigente, ya sea empresaria, politica o deportiva, se haya covertido en crápula, que engaña arteramente al ciudadano llenándose los bolsillos de dinero mal habido. Pobres, no se dan cuenta de que si no ayudan a cambiar la sociedad para bien, la misma en algun momento les pasará la cuenta de los platos rotos. Por esto último, me voy en el tiempo y acudo a la historia, en este caso, leo lo que pasó con la llamada Revolucion Francesa.En esta revolucion fueron pasados por la guillotina los mismos líderes que la comenzaron, todo en la vida tiene un ida y vuelta, irremediablemente eso pasó y pasará.
Armando Torres Arrabal
DNI 6.047.844
Inseguridad, capítulo 2
Hace exactamente cinco años escribí una carta de lectores, la cual concluía con la siguiente frase: “A los políticos se les puede pedir que alguna vez piensen y se den cuenta que si no hacen algo pronto para garantizar la seguridad del pueblo, en un tiempo no muy lejano quienes hayamos tenido la suerte de sobrevivir y trabajar seremos una minoría, entonces los delincuentes van a ir por ellos o sus hijos, y en ese momento un decreto de necesidad y urgencia no podrá devolverles la vida”. Nunca de más actualidad, si tomamos solamente las publicaciones policiales del diario La Capital de las últimas 48 horas. También se menciona una estadística por la cual se establece que son 165 los homicidios dolosos cometidos en el departamento Rosario en lo que va de 2014. Aquellas palabras dichas con ironía hace cinco años renuevan mi preocupación, en particular ante la falta de acciones de gobierno para detener la inseguridad. La gran mayoría de la población ha sido víctima de algún delito, o bien tiene un pariente, amigo o un vecino que haya pasado por tan penosa experiencia. Algunos hemos tenido la suerte de que no nos mataran y podemos contarlo, otros lamentablemente no. Estimados funcionarios de Seguridad Provincial y Nacional, estimado gobernador, estimada presidenta de la Nación, políticos en general: el futuro ha llegado, el tiempo se acabó, están caminando sobre los muertos que se producen por vuestra incompetencia. Ustedes cobran el sueldo proveniente de los impuestos que pagan las víctimas de la inseguridad, no de los delincuentes. ¿De qué lado van a estar de ahora en más? Sería bueno que se lo digan a la población ahora. En lugar de tejer alianzas electoralistas, dedíquense por completo a elaborar políticas y estructuras para combatir el delito, de lo contrario es probable que para 2020 no les haga falta alianzas de ningún tipo, ya que no habrá quién les pague el sueldo.
Carlos Campagna
DNI 12.524.361
Homenaje al Nacional Nº1
La historia es tal cuando pueden leerse sus marcas, en algún lenguaje o lengua que la preserve en la narración oral o escrita o cuando su permanencia en el mundo material así lo testimonia; y aún en la esquina de 9 de Julio y Necochea, desde hace 140 años, se levanta el Colegio Nacional Nº 1 de Rosario (hoy Nº430 en el ordenamiento provincial), primera escuela pública secundaria de nuestra ciudad y Monumento Histórico de Rosario. Dispuesta su fundación por Sarmiento e inaugurado por Avellaneda en julio de 1874, la escuela se insertó en el proyecto de un país joven que necesitaba educar a sus nuevas generaciones para la realización del modelo de la época y fue así que entre sus egresados ilustres encontramos a políticos como Lisandro de la Torre , Enzo Bordabehere y Elpidio González (vicepresidente de la Nación entre 1922/28), artistas como el pintor Julio Vanzo, e intelectuales como el historiador David Peña. A esto debe agregarse un curioso dato que pocos rosarinos conocen y es que ya en 1879, nace del seno mismo del alumnado un movimiento opositor y revolucionario contra directivas aribitrarias del entonces rector Corona Martínez, de origen español y que termina triunfando al lograr la dimisión del directivo. También la locura genocida de la dictadura cobró víctimas entre sus ex alumnos, tales los casos emblemáticos de los desaparecidos Toniolli y Garat, comprometidos con la lucha contra la tiranía militar y de este modo, quizás del más doloroso, enluta el paso del Colegio Nacional Nº 1 por una historia que ya es de todos los argentinos. Son 140 años de vida argentina, de juventud y fuerza regeneradora constantes que se hacen sentir día a día en cada aula donde se honra a la educación pública con un pasado glorioso y un presente esperanzado.
Carlos Felipe Italiano
DNI 11.127.979