Erugelio Carloni ya no sabe qué hacer y se muestra impotente. Su comercio de
venta de electrodomésticos, en la zona oeste de la ciudad, recibió siete veces la visita de
intrusos en tan sólo 70 días. Todos los atracos fueron calcados: los ladrones ingresaron durante la
madrugas y los fines de semana, cuando el local está cerrado. El último hecho ocurrió a primera
hora de ayer y tuvo un rasgo distintivo: un testigo del suceso le dijo al dueño del local que la
policía arribó al lugar cuando los maleantes escapaban con el botín en sus manos pero que "los
agentes los dejaron escapar" llevándose dos televisores con pantalla de plasma y un bafle.
Don Erugelio es el dueño de Gasloni, un negocio de venta de
electrodomésticos situado en Presidente Perón 3832. El local cuenta con cámaras de video y alarma,
pero aún así los robos se suceden desde el 24 de diciembre pasado. El último de la saga ocurrió a
las 6 de ayer, hora que quedó registrada en las filmaciones del sistema de seguridad y en el
contacto con la empresa que monitorea la alarma.
Dos horas más tarde, Carloni y los empleados llegaron al
negocio y se encontraron con que la persiana metálica de la puerta de ingreso estaba cerrada pero
violentada. "Con una piedra levantaron la persiana y rompieron el candado. Después se agacharon y
se metieron por abajo", explicó el comerciante a La Capital. Al parecer, los intrusos eran de
contextura pequeña y esto les facilitó el ingreso.
Una vez adentro, los ladrones recogieron dos televisores de
pantalla plana y un bafle. Al parecer, no pudieron engrosar el botín con más electrodomésticos
porque empezó a sonar la alarma en medio del atraco.
Carloni sostuvo que, a los pocos minutos del hecho, una
patrulla de la comisaría 13ª arribó al negocio. "Un taxista que pasó por el lugar avisó a la
policía. El hombre (por el chofer) me dijo que, cuando llegó el patrullero, los ladrones se iban
caminando, pero los dejaron ir", comentó el comerciante visiblemente indignado por el accionar de
la policía.
Los otros robos. La saga de robos que sufre Carloni se iniciaron en Navidad. Desde
entonces, tres de los hechos que precedieron al de ayer tuvieron un modus operandi similar: los
delincuentes colocaron un paño sobre la vidriera y después rompieron el cristal con una piedra.
Una vez adentro, los maleantes se llevaron numerosos
artículos electrónicos. Así, los movimentos de los ladrones quedaron registrados en las cámaras de
video. "En las filmaciones no se pueden ver las caras, pero sí todos los movimientos de los
ladrones adentro del negocio", explicó Carloni.
En diálogo con este diario, el comerciante también comentó
un dato inquietante con relación al accionar de la policía. "En el penúltimo robo, que ocurrió hace
15 días, un policía le dijo a uno de mis empleados: «Los vimos a los pibes (por los ladrones)
cuando salían del negocio corriendo, pero para qué los vamos a detener si son menores y al día
siguiente los largan»", comentó el dueño del local.
Ayer al mediodía Carloni anunció que pensaba pedirle una
reunión al jefe de la comisaría 13ª, José María Brunelli, para quejarse por la ola de robos que
viene sufriendo.