Un grupo de asaltantes interceptó ayer a la tarde a un utilitario de una
comercializadora de cigarrillos en el macrocentro, dominó a sus dos ocupantes y empuñando armas de
fuego terminó por arrebatar una saca con la recaudación de la firma con mínima violencia, sin
asestar golpes ni efectuar disparos.
No solamente se llevaron el bolsín con un monto que se precisó más tarde
alcanzaba los 19.300 pesos: también se apoderaron de un chaleco antibalas, perteneciente al
custodio que acompañaba al cobrador.
El robo se produjo a las 14.30 en Catamarca y Alvear, frente a la empresa
transportadora de caudales Maco Litoral, aunque ningún vehículo de esta compañía tuvo vinculación
con el hecho.
Las víctimas del robo fueron los ocupantes de una Renault Trafic de la firma Don
Ernesto, una empresa cigarrera derivada de la compañía tabacalera Nobleza Piccardo, que llegaba a
estacionarse en la sede de la transportadora de caudales Maco Litoral.
El conductor del vehículo, Matías Florentino, fue sorprendido cuando trasladaba
de modo rutinario una saca con la recaudación de las cobranzas del día, que iba a depositar en
compañía de un custodio que sí es empleado de Maco.
Fugaz y sin tiros. El empleado detuvo la Trafic y bajó el custodio. En ese
momento, desde un Renault Clio plateado que estaba estacionado como a la espera del utilitario,
tres hombres armados limitaron los movimientos del vigilador, lo despojaron de su revólver calibre
38 y levantaron por último un chaleco antibalas.
El despojo fue fugaz y ocurrió frente al portón de la empresa Maco-Litoral, en
Catamarca 2319. Los asaltantes entraron de nuevo en el auto y escaparon a gran velocidad.
El Clío, patente FDG 352 fue encontrado a la noche por efectivos de la
Agrupación Cuerpos en un estacionamiento de la esquina de Balcarce y Santa Fe.
El jefe de la Brigada de Investigaciones, Miguel Oliva, reveló que el vehículo
había sido robado el 19 de julio a la mañana de la estación fluvial frente al Monumento a la
Bandera.
En el vehículo, según indicaron anoche desde Jefatura, los ladrones dejaron el
chaleco antibalas sustraído al custodio.