Las escuelas de samba que desfilaron anteayer en la ciudad brasileña de Río de Janeiro aprobaron las reformas por las que pasó el sambódromo carioca, que aumentó su capacidad locativa en 12.500 asientos, pero mantienen reservas en relación a la iluminación y el sonido.
Citados ayer por medios locales, maestros de batería y carnavaleros vinculados a las siete agrupaciones que desfilaron en la noche del domingo por la avenida Marqués de Sapucaí, celebraron la ampliación de la pasarela del samba, que ahora cuenta con 72.500 asientos, pero para algunos, la iluminación no alcanzó la excelencia, y las reformas alteraron la acústica del lugar. "El sonido tarda en propagarse", dijo el maestro de batería de Unidos do Porto da Pedra, Thiago Diogo.
Tras nueve meses de obras, el sambódromo diseñado por el afamado arquitecto Oscar Niemeyer, logró el trazado original proyectado por su creador en 1983.
El cantante de Portela, Gilsinho, dijo al respecto que "el sonido escapa un poco más", lo cual le generó "cierta dificultad, pero se pudo controlar".
"En los ensayos técnicos buscamos aprender esa nueva estética y adecuarnos al sonido de la avenida", añadió, resaltando que con la nueva acústica los integrantes de la "escola" deben cantar "con más garra y más ahínco". El referente de Portela, Jaime Cesário, dijo a su turno que el desfile de este año debe funcionar como un "experimento" para las agrupaciones, para que aprendan a aprovechar el mayor espacio, tanto en ancho como en alto. "Existe más espacio y ahora, en realidad, este es un carnaval de experiencia. Cada carnavalero tendrá que pensar en una nueva forma de montar su carnaval. No tenemos más el paredón (como era llamado una edificación que pertenecía a una antigua cervecería que fue demolido), y tenemos la opción de crecer por todos lados. Este es un carnaval de laboratorio, vencerá quien se adapte mejor", evaluó Cesário. El director de Beija-Flor de Nilópolis, Laíla, celebró las reformas y dijo que "la batería tuvo que quedar más grave" para adecuarse a la nueva silueta del sambódromo.
"Aún quedan (pendientes) áreas en obras, y la luz debe mejorar un poco, pero en un año todo se resuelve", analizó.
La nueva avenida de Sapucaí recibió anoche a las restantes seis escolas del Grupo Especial, que buscan convertirse en la campeona del carnaval carioca de 2012. (DPA)