Se la conoce como "la mansión Astengo", es una de las casonas más lindas del Paseo del Siglo (ubicada además en una cuadra con un alto nivel de preservación, Córdoba entre Dorrego e Italia) y tras 12 años cerrada ahora va a remate. El precio base de la subasta supera los 7 millones de pesos -1,8 millón de dólares-, pero todo indica que el inmueble los vale: desarrollada en tres plantas (incluyendo un subsuelo), la mansión ostenta 1.437 metros cuadrados, un jardín con galería que ocupa el centro de manzana, dos lucernarios y buena parte de sus aberturas con vitrales, una escalera majestuosa y frescos en los techos de Salvador Zaino, un pintor italiano formado en la Academia de Bellas Artes de Génova que se instaló en Rosario a fines del siglo XIX y que fue autor, entre otras obras, de la decoración del foyer de El Círculo.
La cuadra en que se encuentra la casona que a principios del siglo XX mandó a construir Enrique Astengo es una de las "más consolidadas" de la ciudad, recordó ayer la titular del Programa Municipal de Preservación del Patrimonio, María Laura Fernández.
Y es cierto, porque la casona es vecina, entre otros inmuebles, de los que ocupan el Colegio de Escribanos, el Rectorado de la Universidad Nacional de Rosario y la Federación Gremial de Comercio e Industria, que fueron residencias, respectivamente, de otras familias rosarinas con abolengo, como los Casiano Casas-Echesortu, los Pinasco y los Coppello.
La mansión Astengo goza de un grado de protección 2-a en el catálogo de los inmuebles con valor patrimonial de Rosario, un rango que Fernández describió como "importante" y que se acentúa por el hecho de que forma parte de esa serie de casonas que presentan "un muy buen nivel de preservación, sostenido en el tiempo".
Cerrada a cal y canto. De hecho, el edificio pasó por su última etapa de restauración unos pocos años antes de que un proceso de quiebra llevara a perderla a su propietario de entonces, uno de los dueños del hipermercado Tigre, quien le dio un uso residencial.
Desde esa época, 1998, contó ayer al martillero que estará a cargo de la licitación -por orden del Juzgado Civil y Comercial de la 14ª Nominación-, Anselmo Pacheco Solari, la casona permaneció vacía y cerrada.
Por eso el subastador confía ahora en que los gestos de interés que ya vienen apareciendo hacia la casa se traduzcan en ofertas concretas y por fin el inmueble recupere la vida que alguna vez tuvo.
Para Pacheco Solari, las dimensiones y sobre todo el precio base de la mansión, 1,8 millón de dólares, permiten imaginar que el comprador difícilmente sea una familia deseosa de tener nuevo hogar, sino una entidad financiera, una fundación, una cámara empresaria o algún otro tipo de entidad que dé a la casa un uso institucional.
Y es así como el propio cartel de la subasta lo promociona. "Oportunidad única en Rosario -reza la publicidad-. Excepcional inmueble". También la define como una "casa señorial", de "estilo neobarroco francés" y con "importantes detalles de edificación de principios de siglo XX".
Aunque el martillero dijo desconocer la fecha de edificación, la situó en años tempranos del siglo pasado e incluso recordó que los frescos de Zaino en los cielos rasos datan de la década del 20.
"Es una casa muy, muy linda", aseguró. Y admitió carecer de antecedentes para imaginar cómo podrá terminar el remate. "Es una perla negra, una situación excepcional para la que no hay experiencia previa que sirva de comparación", graficó.
Como sea, la verdad se conocerá el 21 de diciembre próximo. Hasta el 20 habrá tiempo de presentar propuestas para la licitación y, de haber varios oferentes, el 21, día de apertura de los sobres, se podrá pasar a una "puja" o un "mejoramiento de ofertas".
Para visitarla
Los interesados en la subasta tendrán una nueva oportunidad para recorrer los interiores de la mansión Astengo, ubicada en Córdoba 1860, el viernes próximo, de 14 a 16, junto a asistentes del martillero que está a cargo de la subasta. Mayor información al teléfono 449-4330, de 15 a 18.