El hecho de que se hagan denuncias a los kioscos que venden droga no hace a la solución, no pasa por falta de información de estos lugares, la policía sabe bien dónde están, este es un problemas mucho más de fondo. Estos kioscos se cierran y se abren constantemente y se va a seguir haciendo en tanto no hagamos nada por recuperar a la gente adicta, se tendrá que promover más grupos de recuperación en los barrios como primera medida, reuniones constantes y no periódicas en vecinales y clubes barriales, charlas con ex adictos, psicólogos y psiquiatras. Hay muchísimos chicos que recién están empezando a consumir y delinquir, que con una ayuda se pueden recuperar a corto plazo, otros casos con más ayuda de profesionales, la idea sería concientizarlos, recuperarlos e integrarlos a la sociedad. Esta medida de la mano con reuniones de prevención para que el que no cayó y está en barrios difíciles no caigan, a partir de ahí recién podrán tener éxito el cierre de los kioscos. La Municipalidad en primer lugar debería tener más contacto con instituciones de recuperación de adictos para interiorizarse de la complejidad de esta enfermedad, que no distingue clases, ni niveles sociales. En segundo lugar acercarse más a los barrios, hay días que son de más movimientos que otros (se incrementan las movidas a partir de los viernes a la noche), ver cómo funcionan, los kioscos o búnkers, los códigos, los aprietes, los ajustes de cuenta, las mejicaneadas, los robos, los asaltos, los arrebatos, las amenazas. No es fácil ir a un buzón y escrachar a un kiosco, entender que el lugar de venta es lo de menos, la empresa no se funde, cambia el lugar y en menos de 24 horas en los barrios ya se sabe del nuevo lugar, uno tapa un agujero pero se abre otro, otro y otro. Lamentablemente en esta balanza entran en juego los que ganan con estas ventas, desde jueces, comisarios, policías rasos que están en constante contacto con los kioscos y los cliente, que se la pasan coimeando, es parte de esta sociedad que está enferma. Las medidas tomadas son realmente graciosas, esperar que se termine el consumo, los delitos, con sólo cerrar los kioscos es realmente utópico y los gobernantes que tienen la posibilidad de tomar medidas lo saben. Esta es solo una medida en respuesta al cansancio de la sociedad, es hacer circo para calmar un poco a la gente que está muy cansada, saben que no van a ningún lado con este proyecto. De una vez por todas pongámonos a la altura de las circunstancias, es la única esperanza que tenemos para que recuperemos un poco la seguridad perdida, para que podamos salir a hacer un mandado y sepamos que vamos a volver, para que los chicos en los barrios puedan volver a jugar en las calles, esto es a largo plazo, un viejo maestro chino, Lao Tsé dijo: "Un viaje de mil millas comienza con el primer paso".


































