Era justo que Orlando Terranova fuera el favorito, la esperanza criolla en la categoría reina del Dakar. El mendocino fue uno de los poquitos argentinos que llegaron a participar de la competencia en Africa, y encima en motos, y se había ganado su lugar. Más porque fue siempre el que contó con mejores medios. Pero por una u otra razón, Orly sólo alcanzó un 9º lugar, histórico por cierto, en la edición 2009 con Mitsubishi. Y falló en todas las otras tres experiencias: volcando dos veces (2008 y 2010) y ahora porque se le fue el copiloto. Por eso, el 12º lugar que obtuvo Lucio Alvarez el año pasado apareció casi como por decantación. Pero ahora, el piloto también de Toyota, se volvió más competitivo y ambicioso, y escaló hasta una gran 6ª posición, la mejor ubicación que había obtenido su coprovinciano.
Alvarez se mostró competitivo desde el primer día, nunca bajando de los primeros doce lugares. Y esa regularidad le viene dando frutos. Igual el miércoles, cuando intentó acelerar, dio tres tumbos con la Toyota, que por suerte sólo tuvo magullones en la chapería, sin ningún otro perjuicio.
Ayer nuevamente el mendocino anduvo rápido, alcanzando el 10º lugar y pasando al 6º de la general, con la posibilidad de que sea un 5º si se confirma la desclasificación de Robby Gordon, que está corriendo porque apeló una resolución de la ASO que lo condenó por irregularidades en su Hummer. Igual, ayer el estadounidense rompió el cardan cuando venía dominando y se retrasó una hora.
Alvarez se acomodó 6º, una posición que ostentó Terranova entre la 2ª y 5ª etapa del Dakar 2011. Un poquito más y el mendocino hará historia. Ayer hubo festejos en su equipo. No es para menos. No alcanzará a Peterhansel pero ya todos hablan de él. l




























