San Petersburgo, Rusia. — El presidente ruso,Vladimir Putin, convirtió ayer en ley un proyecto que aumentará drásticamente las sanciones para quienes participen en protestas que violen las normas de orden público, sólo días después de una manifestación en contra de su mandato de 12 años. Putin dijo en una reunión con altos magistrados en San Petersburgo que decidió convertir en norma el proyecto de ley pese a las objeciones de su propio asesor de derechos humanos, Mikhail Fedotov, quien solicitó al presidente que la censure. La gente que participe en protestas donde se viole el orden público podría enfrentar sanciones de 300.000 rublos (9.100 dólares), una cifra por encima del salario promedio anual, mientras que los organizadores de las manifestaciones podrían recibir multas de hasta 1 millón de rublos.



























