Pruebas de ADN confirman que restos de San Pablo se hallan en una cripta
El Papa Benedicto XVI en persona confirmó que la tumba de San Pablo, que se
encuentra en el interior de la basílica romana de San Pablo Extramuros, contiene los restos
verdaderos de este apóstol, según proclamó en ocasión de la clausura del Año Paulino. Según el Sumo
Pontífice, la prueba del carbono 14 realizada a los restos óseos extraídos del sarcófago del
santo...
30 de junio 2009 · 01:00hs
El Papa Benedicto XVI en persona confirmó que la tumba de San Pablo, que se encuentra en el interior de la basílica romana de San Pablo Extramuros, contiene los restos verdaderos de este apóstol, según proclamó en ocasión de la clausura del Año Paulino.
Según el Sumo Pontífice, la prueba del carbono 14 realizada a los restos óseos extraídos del sarcófago del santo corresponden a una persona que vivió entre los siglos I y II después de Cristo, lo que demostraría que se trata de los despojos del denominado Apóstol de los Gentiles, que vivió en ese mismo período.
El Papa, quien dijo sentir una "profunda emoción" por el hallazgo, hizo estas declaraciones precisamente en el interior de la basílica, anteayer.
El sarcófago, que se halla bajo el altar papal y que nunca había sido abierto, fue sometido a un "atento análisis científico", explicó Benedicto XVI.
"Se ha realizado una pequeñísima perforación para introducir una sonda especial, a través de la cual han sido extraídos los restos de un precioso tejido de lino tintado de púrpura y laminado con oro puro y de un tejido de color azul con filamentos de lino", detalló el Santo Padre.
Granos de incienso rojo. Asimismo, se ha comprobado la presencia de granos de incienso rojo y de sustancias proteicas y calcáreas.
"Pequeñísimos fragmentos óseos han sido sometidos al examen del carbono 14 por parte de expertos que ignoraban su procedencia", los cuales han concluido que corresponden "a una persona que vivió entre el siglo I y el II después de Cristo".
"Todo esto parece confirmar la unánime e indiscutida tradición de que se trata de los restos mortales del apóstol Pablo", concluyó el Pontífice, que con estas palabras dio por finalizado el año especial que la Iglesia Católica ha dedicado a San Pablo.
San Pablo nació en Tarso (actual Turquía) en el siglo I y murió decapitado en Roma. Era judío y en sus años de juventud persiguió a los cristianos e incluso presenció uno de los primeros martirios, el de San Esteban.
Años más tarde, tuvo una experiencia mística y se convirtió al cristianismo, transformándose en uno de los apóstoles más activos de los primeros tiempos, al extremo que pasó de perseguir a los cristianos a hacer los mismos contra los herejes. l (Reuters)