El Colegio de Arquitectos de Rosario invitó a la secretaria de Planeamiento municipal a disertar sobre el plan urbano 2007/2017. La arquitecta Mirta Levin intentó justificar la construcción de complejos inmobiliarios por parte de “inversores” privados y eludió referirse a la invasión de construcciones sobre el camino de sirga y el desconocimiento de los propietarios de predios costeros de un derecho que consagra no solamente la Constitución nacional sino todos los regímenes edilicios de los principales países. Estos, en resguardo de la calidad de vida de sus ciudadanos y la preservación del medio ambiente, han aplicado el respeto a esa franja costera. Uno de sus colaboradores confundió espacios públicos con espacios verdes e intentó demostrar el crecimiento de los primeros en los últimos veinte años, pero no lo pudo hacer sobre los segundos cuestionados por varios asistentes. No fueron tampoco satisfechas las dudas respecto al uso de las tierras ferroviarias por parte de la Municipalidad, ni al trazado de los servicios ferroviarios del futuro que según la funcionaria tienen previstas conexiones ferroviarias con los pueblos y ciudades del interior del sur provincial, sin que en un solo gráfico de los expuestos en el Colegio profesional anfitrión, pueda dilucidarse la ubicación de las estaciones de esos servicios. Las reacciones adversas al discurso oficial por parte de varios presentes motivaron la molestia de la funcionaria y hasta la descortesía de un coordinador del propio Colegio, que limitó el temario de preguntas dadas las críticas que se plantearon precisamente al uso de las privilegiadas tierras de Puerto Norte, que ya la ciudad perdió a manos de fuertes inversores, repitiendo los mismos errores
de la década del 70.



































