Buenos Aires.— Dos policías bonaerenses fueron considerados autores del
secuestro del empresario Leonardo Bergara a raíz de elementos de prueba reunidos en la causa que
llevaron al juez a procesarlos. El ex policía José Luis Pardini quedó acorralado por un teléfono
celular que al parecer compró 19 días antes del rapto y que habría utilizado para realizar llamados
extorsivos. En tanto, el policía Jorge López, en cuya casa de la localidad bonaerense de Los Patos
apareció con vida Bergara, fue procesado porque sólo él y un albañil que trabajaba en la finca
tenían la llave de la puerta, que no fue forzada.
Pardini y López fueron embargados en 50 mil pesos. El juez federal de Quilmes
Luis Armella procesó a ambos por los delitos de "privación ilegitima de la libertad, violación de
domicilio, robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no ha podido
tenerse de ningún modo por acreditada y secuestro extorsivo agravado por tratarse de ser un ex
miembro de fuerza de seguridad, por la participación en el hecho de tres o más personas y por haber
logrado su propósito".
Pardini quedó complicado por la declaración del dueño de un comercio de
telefonía celular en Lomas de Zamora, que consignó que el 3 de diciembre de 2008 le vendió el chip
de un teléfono a una persona que presentó un documento a nombre del ex policía. Desde ese número se
realizaron varias de las llamadas extorsivas a la familia de Bergara, según un registro que consta
en la causa.
En la casilla de mensajes de ese mismo teléfono aparece el 7 de enero de 2009 un
mensaje recibido desde un teléfono público que reclama: "José Luis, traeme algo de comer porque
sino tengo que dejar al chancho solo". Para el juez, ese llamado estuvo "directamente relacionado
con el secuestro" y la alusión al "chancho" es una "clara referencia a la víctima". En su
indagatoria, Pardini "negó rotundamente ser el titular de ese abonado, así como haberlo adquirido",
pero el juez no le creyó.
El pago en detalle. Ayer se conoció que el rescate por Bergara fue pagado con
dinero marcado —dólares y pesos— más dos cajas con relojes y joyas. La información
judicial precisa que por la aparición con vida de Bergara su hermano pagó 179 mil dólares, 107 mil
pesos y las joyas, previamente identificados, según un acta que figura en la página 5.366 del
expediente.
Dos albañiles describieron la escena del secuestro como ocurrida en el patio de
la casa de los Bergara, en Ranelagh, y ambos aseguraron que las cuatro personas que levantaron al
matrimonio vestían "uniformes camuflados color verde tipo de guerra con la inscripción de "policía"
en su pecho, portando un pasamontaña cubriendo todo el rostro".
Sin embargo, pese a los pasamontañas denunciados y a que la víctima dijo que
nunca vio la cara de sus secuestradores, uno de los albañiles pareció contradecirse porque
describió el "rostro de aquel que agarró a Leonardo Bergara". Uno de los dos albañiles testigo del
secuestro, cuya identidad fue reservada, dijo que cuando Bergara salía de su casa entraron dos
hombres con chaleco de policía negro, con pasamontañas y armas de gran calibre.
"Vos quedate quieto". "Al mismo tiempo, otros dos sujetos vestidos con chalecos
y armas largas también encapuchados, refirieron a viva voz: «Vos quedate quieto policía, policía»,
A esto Bergara replicó que "por que lo apuntaban y usaban capuchas si eran policias". A eso los
sujetos los tomaron del brazo y obligaron a entrar a un Renault gris que estaba estacionado, que
huyó raudamente", añadió el relato. (DyN)