La temperatura ambiental ha aumentado y los días estivales son cada vez más insoportables, sobre todo en la jungla de cemento. Es estresante y preocupante ver cómo sufren algunos seres humanos. Me refiero primero a la explotación laboral y tortura física a la cual son sometidos algunos niños e infantes que vemos diariamente sobre peatonal Córdoba, que son obligados por padres a mendigar, vender o solo estar tirados al lado de ellos. Me pregunto, ¿no hemos firmado tratados internacionales sobre la protección al niño y contra su explotación? ¿Pueden los responsables de esta área seguir ignorando esta barbaridad y hasta cuándo lo van a permitir? ¿La Justicia local no pueden hacer algo? Y segundo, a las condiciones laborales de los agentes de la GUM a los cuales se los puede ver sobre dicha peatonal caminando con los mismos gruesos uniformes que usan en pleno invierno y al borde de una deshidratación. ¿Cómo llamamos a esto? ¿tan corto de dinero está el municipio que no les puede proveer de uniformes de verano? Estos comentarios no son sólo meras observaciones sino problemas que debemos solucionar a la brevedad posible.




























