El padre de Sebastián Campos, uno de los bomberos fallecidos ayer durante el incendio de un depósito en el barrio porteño de Barracas, afirmó que cuando vieron por televisión con su esposa lo que ocurría, “presentimos que algo malo le podía pasar”.
“Mi señora siempre tuvo temor de perderlo. Esta mañana presentía, presentíamos que él estaba en el incendio y que algo malo podía pasar, porque vivía prácticamente acá adentro”, señaló.
El hombre aseguró también que su hijo “amaba el cuartel” y lo definió como “un buen padre, un buen hijo y un trabajador”.
“Tenemos que recordarlo como un buen pibe, muy trabajador, muy responsable y un buen hijo. Sentía mucha pasión por su cuartel. Era muy apegado al cuartel, a pesar de que yo a veces le decía que tenía que alejarse un poco”, señaló el padre de Campos.
El hombre dijo que él también fue bombero y que desde niño lo llevaba al cuartel de San Telmo, donde trabajaba.
“Le enseñé todo lo que sabía, para que realizara esto de la mejor manera, explicándole todos los riesgos, que la familia sufría mucho. Yo me retiré hace muy poco, así que conozco como es todo”, explicó.
El padre también contó que Sebastián Campos tenía una hija de un año y medio “por la que se desvivía y ella por él”, y afirmó que cuando crezca “le vamos a explicar quién era su papá, que el tiempo que él vivió con ella fue un buen padre, respiraba y vivía por ella”.
Los bomberos de la Policía Federal que murieron ayer en el incendio y derrumbe de una planta de almacenamiento de documentación en Barracas eran velados desde la medianoche en el Salón Dorado de ese cuerpo, ubicado en avenida Belgrano y Virrey Cevallos, de Capital Federal. Los cuerpos de los servidores públicos que perdieron la vida en el siniestro “serán velados hasta las 16” y que el sepelio será en el cementerio de la Chacarita.
En tanto, el velatorio de los restos de Sebastián Campos, el bombero voluntario de Vuelta de Rocha, comenzó ayer a las 22 y se extenderá hasta las 14 de hoy en el cuartel en el que trabajaba, situado en Garibaldi 2042, del barrio de La Boca.
En el siniestro también murieron los rescatistas Pedro Baricolo y José Méndez, integrantes de Defensa Civil de la Ciudad de Buenos Aires.





























