Un agente de la policía santafesina quedó detenido tras herir de gravedad con un tiro en la nuca
y otro en el tórax a un joven que había protagonizado un robo. El efectivo adujo que hirió al
muchacho durante un enfrentamiento, pero esta versión quedó seriamente controvertida cuando se
comprobó que el asalto había sido cometido con una pistola de juguete. El estado de salud del joven
herido, de 25 años, es muy delicado.
Fuentes judiciales confirmaron anoche a La Capital que el
uniformado está siendo investigado por el confuso episodio registrado ayer a la madrugada en la
zona de Ciclovía e Iturraspe. Todo comenzó minutos antes de las 6 con un robo a mano armada del que
resultó víctima un joven de 21 años, a quien dos sujetos despojaron de su teléfono celular y dinero
en efectivo bajo amenazas con un arma que habría resultado falsa.
El ilícito fue advertido por un suboficial de policía que se encontraba
franco de servicio, vestido de civil, quien salió en persecución de los dos asaltantes. De acuerdo
con la versión oficial del suceso, al toparse con los sospechosos el agente habría advertido que
uno de ellos extrajo de entre sus ropas un arma de fuego, razón por la cual desenfundó su arma
reglamentaria y gatilló dos veces.
Esos disparos impactaron en el tórax y en la nuca de uno de los
presuntos asaltantes, un joven de 25 años que fue trasladado en grave estado al hospital público
José María Cullen. El disparo en la nuca le ocasionó una grave lesión en la columna vertebral, por
lo que debió ser sometido a una intervención quirúrgica. Su estado era delicado. En tanto el
restante sospechoso que lo acompañaba, un joven de 20 años, fue arrestado. No llevaba arma.































