Un agente de la Patrulla Urbana que regresaba a su casa en auto el martes a la
noche vio como tres ladrones asaltaban a un repartidor en Balcarce al 5800. Vistiendo su uniforme
de fajina, bajó de su vehículo, se identificó como policía y se trenzó en un tiroteo con los
hampones hasta ponerlos en fuga. Estos huyeron en un auto gris que recibió varios impactos.
Los vecinos aseguraron haber escuchado entre 7 y 10 tiros. Casi por milagro no
hubo heridos, aunque algunos vecinos aseguran que vieron a uno de los delincuentes rengueando.
Fue en Balcarce entre Cazadores y Madre Cabrini, a 200 metros al sur de Arijón.
En esa cuadra ayer por la mañana nadie esquivaba el comentario sobre el atraco frustrado doce horas
antes a una camioneta de reparto del súper Delmas que esta en Balcarce y Arijón. "Estaba en la
vereda, sentí una frenada y vi a varios hombres yendo encima del muchacho que maneja la camioneta
de reparto del súper. Me asusté y me metí adentro. Se escucharon varios disparos. El auto donde
huyeron los ladrones estaba estacionado hacía rato", relató una jubilada.
Cruce de caminos. El martes a las 20 tres historias se cruzaron en un plano, al
estilo de la película Amores Perros, del director mexicano Alejandro González Iñárritu. Un empleado
de un súper que se dirige al depósito de la empresa a guardar el vehículo. Tres o cuatro maleantes
que esperan para dar el golpe en un auto gris con vidrios polarizados. Y un agente de 27 años, con
cinco en la policía, que maneja su Fiat Uno tras dejar servicio.
Alberto había descargado pañales en la sucursal de Arijón y Balcarce y se
dirigía a guardar la Trafic. Detrás suyo iba el agente Omar L.
Unos treinta metros más adelante a la Trafic se le cruzó un auto gris que quedó
en el medio de la calle. "Escuché una frenada. Vi a uno de los ladrones intentando abrir la puerta
del acompañante de la Trafic. Después vinieron los tiros", comentó la dueña de la verdulería,
frente a la cual transcurrió la acción.
El policía bajó su ventanilla y vio como dos hombres armados abrían la puerta al
repartidor. "Los choros le pedían que les diera la plata que llevaba debajo del asiento. La víctima
aseguraba no llevar nada", relató un vocero policial.
El agente bajó del auto arma en mano y disparó. "El auto en el que huyeron los
delincuentes por Balcarce al sur recibió al menos tres impactos. Uno le destrozó la luneta. El
conductor iba levantando a sus cómplices a la carrera, el último ladrón se subió pasando Madre
Cabrini", indicó el portavoz de la UR II. Varios vecinos relataron que este último ladrón rengueaba
como si lo hubieran herido.
El intento de robo sucedió a escasos metros del domicilio de un alto jefe
policial retirado quien, escopeta en mano, salió en apoyo del efectivo policial. En el lugar la
policía pudo recolectar varias vainas servidas calibre 9 milímetros, compatibles con el arma
reglamentaria del agente de Patrulla Urbana y dos proyectiles intactos calibre 357 Magnun y
380.
Los pesquisas buscaban ayer en hospitales rosarinos y de la región si alguna
persona había ingresado con heridas de bala que lo pudiera colocar en el lugar del hecho.