El día 8 de abril, a las 7, la brigada de Investigaciones golpeó mi puerta con orden de allanamiento. Como me encontraba durmiendo tardé en atender, y dos policías habían trepado los techos para ingresar a la fuerza. Buscaban un LCD y dos notebook, me revolvieron todo, y al no encontrar lo que buscaban se llevaron dos LCD de mi propiedad, de los cuales tengo boletas, que al momento en el revuelo no pude encontrar, pero acredité mi compra con la tarjeta de crédito. Además se llevaron toda mi ropa que compro en Buenos Aires y como no tenía boleta se la llevaron, mientras todos se probaban y repartían con qué se iban a quedar cada uno de ellos. Pero esto no fue todo: casi al terminar el allanamiento me faltaron cinco mil pesos en billetes de cinco pesos, que recaudé de mi taxi; obviamente nadie se hizo cargo y la plata no apareció. Denuncié a toda la brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II. Es una vergüenza que pasen estas cosas.































