Según anuncian los medios, prescribió el caso Pira, por lo que al parecer esta terrible tragedia desencadenada por un irresponsable y avalada por una familia (sobre todo los padres de este señor) al parecer también falta de moral y de absoluta carencia de misericordia por las dos jóvenes fallecidas en Salta y Oroño, y totalmente equivocados en no hacer que el joven afronte las consecuencias de lo que desencadenó, condenándolo a vivir toda su vida lejos de su tierra natal y de su entorno, va camino de quedar en el olvido. Tremenda falla de la Justicia, o en todo caso, equivocado concepto el aplicado en cuanto a la cuestión de la prescripción, porque una cosa sería que con Pira en el país y procesado, paradójicamente dentro del marco de ese hipotético procesamiento no se “movieran los papeles” con la suficiente energía o directamente no se hiciera nada por desidia o por lo que sea, y entonces sí, la prescripción automáticamente quedaría establecida, pero muy diferente es que este joven se aproveche de un segundo hecho delictivo como es el haber escapado del país para evitar su procesamiento, por lo que en realidad la prescripción premia una fuga (en definitiva otro delito de Pira que se suma a los homicidios culposos que cometió) y se aplica al originarse una circunstancia lógica como es el hecho de que de por sí es imposible físicamente hablando de procesar a alguien que no está presente para que pueda la Justicia indagarlo, aportar las pruebas y enjuiciarlo, en fin, es como que la prescripción premia la habilidad, por llamarlo de alguna manera, que tuvo este joven en escapar a tiempo de la Justicia cuando debiera ser a la inversa, declarar el hecho imprescriptible y sólo concluir la cuestión cuando se haga el juicio y se dicte la sentencia, y premia también un hecho obvio, como es que no cabría otro resultado que el que se da cuando alguien se esconde, es decir, no se lo puede acusar, no se puede dialogar con él o compartir juntos un simple café. ¿Qué otra cosa cabría? En definitiva, nos quieren hacer creer o alguien cree que por el hecho de no poder encontrar a alguien que se fugó, literalmente, y se escondió en algún lugar del planeta, el delito cometido dejó de serlo. Simplemente me parece absurdo. Estaría estupendo que como castigo para este señor, para empezar, se comenzará a enjuiciarlo “in absentia”. En un caso así, sólo un idiota prescindiría de su presencia para intentar la propia defensa. Segundo, acusar de esos homicidios culposos y enjuiciar directamente a los padres, incluso por encubrimiento. Pira podrá estar escondido en la cumbre del Everest o en algún monasterio en Grecia, o en alguna galería secreta de una de las pirámides en Egipto, pero no por ello su delito se borra. De allí que no se entiende este errado concepto o forma de medir el hecho en sí en cuanto a los tiempos. La realidad es que una vez más un delito queda sin ser castigado en nuestro país, y una vez más triunfa la impunidad.





































