El presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, afirmó ayer que "este Papa se las trae" y "está levantando polvaredas" con su prédica en favor de una mejor convivencia en el planeta y en contra del sistema vigente.

El presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, afirmó ayer que "este Papa se las trae" y "está levantando polvaredas" con su prédica en favor de una mejor convivencia en el planeta y en contra del sistema vigente.
"Hoy la Iglesia (católica) nos sorprende con la presencia de un jefe, su Papa actual, Francisco, que está planteando una revolución de ideas que no veíamos desde los tiempos ya lejanos de Juan XXIII", expresó Mujica en su audición radial semanal.
El Papa, de nacionalidad argentina, "allí está, señalando permanentemente la falta de solidaridad, la inequidad de este mundo, la violencia que imponen la marginación y el egoísmo masificado", agregó Mujica.
El mandatario uruguayo recurrió al documento Evangelii Gaudium distribuido en noviembre por el Papa Francisco, como una exhortación apostólica dirigida a definir las grandes líneas de acción de la Iglesia católica.
Mujica citó párrafos textuales del documento referidos a la economía, la injusticia, la inequidad, la inseguridad y la violencia e instó a su lectura, "no para tomarlo como un catecismo sino para pensar en la profundidad de estas cosas que están sacudiendo" a la humanidad.
"No soy creyente pero siempre tuve una admiración política por la Iglesia católica, por la sencilla razón de que, junto con la lengua, constituyen, en la historia de América latina una especie de columna vertebral de nuestros dolores, nuestra cultura y nuestro modo de ser", expresó Mujica.
Admitió el mandatario uruguayo que "como cualquier construcción humana se le pueden señalar defectos, culpas". "Y vaya que las tiene la Iglesia católica, pero también paralelamente tiene un gigantesco haber, entre otras cosas, la polea de transmisión de la cultura del conocimiento desde la antigüedad". Además "hay una obra gigantesca y en su seno mártires, héroes, figuras conmovedoras, hablando en términos estrictamente humanos".
Mujica se sumó a la prédica del Papa Francisco y repitió que en estos tiempos en que la humanidad está tan conectada y globalizada "ningún gobierno puede actuar al margen de una responsabilidad común".
"De hecho cada vez se vuelve más difícil encontrar soluciones locales para las enormes contradicciones globales, por lo cual la política local se satura de problemas a resolver. Si realmente quisiéramos alcanzar una sana economía mundial hace falta un modo más eficiente de integración que, dejando a salvo la soberanía de las naciones, tienda a asegurar el bienestar económico de todos los países y no sólo de algunos pocos", citó Mujica al Papa Francisco.
Para el presidente, que en mayo cumplirá 79 años, "el Papa plantea cosas que seguramente lastiman, pero que nos retratan en el fondo la hondura de los problemas que enfrenta el mundo de hoy", comentó el veterano político uruguayo.
Pepe y el Nobel de la Paz
La bancada de diputados del gobernante Frente Amplio envió al Comité Nobel de Noruega una carta postulando al presidente uruguayo José “Pepe” Mujica al premio Nobel de la Paz, informaron ayer congresistas.
“La idea de postular a Mujica surgió a nivel internacional, de personalidades europeas, primero en Holanda y luego en Alemania, y nos pareció importante apoyarla desde su fuerza política y por quienes representamos al pueblo uruguayo a través del voto popular”, dijo a la Associated Press el diputado Alfredo Asti.
El legislador hizo referencia a que Mujica ya fue postulado por la ONG holandesa Drugs Peace Institute y por un grupo de profesores de la universidad de Bremen.
Asti dijo que Mujica es un ex guerrillero que con los años se convenció de las virtudes de la democracia.
“Durante la dictadura militar estuvo preso en condiciones inhumanas. Una vez recuperada la democracia y cumplida la pena que le correspondía de acuerdo a la ley vigente en ese momento, se integró a la vida política a través de un movimiento que poco a poco fue avanzando en la consideración de la ciudadanía y lo convirtió primero en diputado, senador y por fin presidente”, manifestó.
“El hecho de haber reconocido que el camino para llegar al gobierno no debe ser por la lucha armada sino que debe ser por la vía democrática, como nuestro Frente Amplio impulsó desde su creación en 1971 cuando Mujica estaba en otra posición al respecto, demuestra que hoy tiene una fuerte convicción democrática”, agregó.
“Es un estadista de primer orden en lo que respecta a la defensa de derechos de minorías o grupos con dificultades. Es un hombre que merece ser reconocido por su gestión y su vida”. afirmó.
Sin embargo, desde la oposición surgieron voces críticas a la postulación.
Proponer a Mujica para el Nobel de la Paz “es más para un 28 de diciembre”, escribió en su cuenta Twitter el diputado Martín Elgue, del Partido Nacional, en alusión a las bromas que se gastan en esa fecha.