Tras el crimen de su hermana, José Saluzzi también fue acusado por el homicidio de su abuela,
Nélida Bertucelli, de 80 años, ocurrido cinco años antes. El cuerpo de la anciana había aparecido
el 27 de agosto de 2004 frente a una planta industrial de Villa Gobernador Gálvez. Estaba desnuda,
tenía golpes en la cabeza y una soga la envolvía de los pies a la cabeza. Seis meses antes la mujer
había vendido una casa en 25 mil pesos, de los cuales recibió 12.500.
En aquel momento, los investigadores de Homicidios interrogaron a José
pero nunca lo convocaron para indagarloa porque los indicios eran débiles. El mismo muchacho, que
es mecánico dental, reconoció el cuerpo de su abuela a partir de las piezas dentarias.
Al ser detenido por la muerte de Analía la causa de su abuela seguía
impune. Entonces sí lo implicaron en aquel homicidio porque en los dos hechos se usaron sogas
similares. Pero las pruebas en su contra en ese caso fueron insuficientes y el 1º de junio pasado
la jueza Lamperti le dictó la falta de mérito. Con el tiempo transcurrido desde entonces el
muchacho podría ahora pedir su sobreseimiento definitivo.





























