Lograr un adecuado ejercicio intelectual para la adopción de resoluciones en las Cámaras del Congreso, requiere que sus miembros posean las cualidades intelectuales de libertad, objetividad y verdad. La libertad permite el pluralismo de inspiraciones e ideas que pueden aportar visiones diferentes y creativas para la solución de los viejos y nuevos problemas...; pero en los últimos tiempos fue cercenada por los Kirchner, que han pretendido y pretenden ser la exclusiva fuente de la verdad, aunque no dudan tergiversarla para mostrar un acierto o para descalificar, menoscabar a los que piensen distinto o peor aún, para ejercer venganza. Así se instaló en el país un verdadero totalitarismo que se disfrazó de democracia, y en lugar de ser un gobierno del pueblo y para el pueblo, se transformó en un gobierno de los Kirchner para los Kirchner y sus amigos, aunque se declame el interés supremo de las mayorías excluidas. Hay muchos que los favorecen con sus silencios y complicidades. No han reparado que en el futuro serán juzgados como corresponsables del quebranto. Es necesario que lo adviertan y, adquiriendo independencia, no continúen menoscabando a la República y sus habitantes para satisfacer a Nerón resucitado. Es de esperar, hay esperanza, que la nueva composición del Congreso valorice la verdadera función parlamentaria que corresponde a cada Cámara y ponga fin al atropello de los K y sus cómplices. La patria volverá a tener un horizonte de grandeza, basado en el buen funcionamiento de esa institución fundamental del sistema democrático.

































