En una sociedad "tinellizada", donde la gente sabe vida y obra de Ricardo Fort, de Matías Alé, donde votan a un diputado porque su imitador (alicate) es gracioso, fue gratificante ver que surgieron un grupo de jóvenes que apostaron a la cultura. Sí, aunque les parezca extraño, en el pueblo de Fighiera se inició hace más de un año un centro denominado "Espacio abierto Julio Cortázar", donde brindan clases de apoyo escolar, guitarra, dibujo, inglés, etcétera. Y además organizaron con gran éxito festivales musicales, cine al aire libre, campañas de educación vial. Todo lo hacen a pulmón, solamente con la colaboración de la población, que responde gratamente a las iniciativas de estos jóvenes. Como dijo Julio Cortázar: "Nada está perdido, si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo".































