Quiero señalar que la multinacional Samsung viola la ley de defensa del consumidor y la ética comercial hacia sus competidores. A la hora de decidir sobre qué monitor adquirir, pesó la garantía de tres años que ofrecía aquella marca. El reciente 23/04, dicho monitor quedó fuera de uso y en ejercicio de dicha garantía, lo entregué en reparación al service que figura en la misma. Después de 30 días me dirigí al mismo, quien manifestó no tener novedades sobre el envío del repuesto necesario para la reparación. Indignado, a principios de junio me comuniqué con Samsung, quien me hizo retirar el aparato del service, indicándome una dirección nueva donde debía llevarlo y que a la brevedad iban a canjearlo. Así lo hice. Entrando todos los actores en un silencio total, el 14 de junio envío un mail a Samsung denunciando la violación del compromiso de garantía y de la ley de defensa del consumidor y otorgándoles un plazo máximo de 5 días para que el monitor, reparado o nuevo, estuviese funcionando en mi domicilio, so pena de hacer la denuncia ante los organismos correspondientes. Al día siguiente, Samsung contesta que habían aprobado la reposición del equipo y que “estaría” siendo despachado la “semana próxima”. Pasó la semana de intimación más la que se tomaron para el probable despacho, el service informa que no tenían novedad alguna. Señores de Samsung, hoy cumplo con una de las premisas de mi intimación: hacer público que vuestra garantía es un engaño, falsas promesas para obtener compradores en desmedro de otras alternativas de marcas; la denuncia ante Defensoría del Consumidor y la acción legal, serán iniciadas en los días venideros, sin interesar si durante su transcurso, se dignen a efectuar la devolución del monitor ilegalmente retenido.


































