Que un ex presidente pida como homenaje de cumpleaños 67 minutos a favor del bienestar general, no sólo sorprende y emociona. Moviliza y conlleva a hacer un paralelo con nuestros políticos y gobernantes. También con los del resto, claro. Es un modelo y ejemplo a imitar, ya que convoca, une y transmite una fuerza y energía muy linda y saludable. Sería regio que nuestros políticos tengan actitudes también loables en sus nuevos aniversarios como por dar apenas un ejemplo, disminuir sus abultados sueldos, ya sea en beneficio de los jubilados, como de la infancia. En pos de hospitales o escuelas carenciadas. En fin, lo que genere mejoría en el paquete o área que más lo necesita. Quién acepta un "cargo", asume automáticamente responsabilidad y una cuota de poder innegable. Por ella debe y deberían responder y hacerse cargo con amplitud y eficiencia. Como ciudadanos, todos deberíamos controlar a nuestros representantes, y muy especialmente a la Justicia. Si existe una frase redonda, es la que expresa "La Justicia lenta no es Justicia". El 82 por ciento móvil tan discutido está dentro de una expresión inequívoca, como la aludida. Vivan los ejemplos como el de Nelson Mandela. Vivan los ejemplos que no sólo engrandecen a quienes o quien lo genera. También al país y su gente. ¡Maravilloso!


































