Edgar Valdez Villarreal es probablemente el principal asesino a sueldo del cartel de la droga más sanguinario de México. ¿Su apodo? "Barbie". Sí, la muñequita. Ocurre que Valdez nació en Estados Unidos y es rubio, con ojos azules.

Edgar Valdez Villarreal es probablemente el principal asesino a sueldo del cartel de la droga más sanguinario de México. ¿Su apodo? "Barbie". Sí, la muñequita. Ocurre que Valdez nació en Estados Unidos y es rubio, con ojos azules.
En el sanguinario bajo mundo de las mafias de la droga, "Barbie" es uno de tantos personajes tenebrosos, con apodos cándidos como "Mando Conejo", "Talibán" o "Mono".
Los apodos de los narcotraficantes pueden ser llamativos y amenazantes o surrealistas e inocentes. Algunos reflejan el rango de un matón, mientras que otros vienen de sus épocas de escolares. También pueden aludir a la reputación del individuo, como en el caso de un mafioso conocido como "El más loco".
Los sobrenombres, como en el caso de "Barbie", con frecuencia no tienen nada que ver con la persona que lo porta.
Y a menudo una misma persona usa varios apodos.
No es raro el uso de apodos femeninos, como "Barbie", que generalmente son adosados antes de que una persona demuestre lo que vale, según Homero Aridjis, autor de la novela "Sicarios".
También pueden ser inocentes en una cultura habituada a dar sobrenombres a la gente, incluso desde la infancia, como ocurrió con el asesino a sueldo Israel Nava, conocido toda su vida como "Ostión", hasta que fue asesinado en abril en el norte del país.
"En teoría, ese debería ser el apodo de alguien que no habla mucho", comentó Paco Ignacio Taibo II, quien escribe novelas policiales. "Pero no era así. Lo llamaban «Ostión» desde la escuela primaria porque su padre tenía un puesto en el que vendía pescados".
Colombia, que produce la mayor parte de la cocaína que pasa por México, también tiene una larga tradición de apodos coloridos. El matón Marco Tulio Moya, muerto en 1999, era tan eficiente en su trabajo que lo llamaban "Baygon", por el insecticida, y el capo Alfredo Beltrán Leyva, arrestado el año pasado, es "El Mochomo", nombre de una dañina hormiga del noroeste de México.



Por Carina Bazzoni