Hace muy poco tiempo el jefe de la Ansés contestó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a su requerimiento, que la aplicación del caso Badaro a todos los jubilados demandaría 14.000 millones de pesos por año, y para cancelar los retroactivos se necesitarían 28.000 millones de pesos, con lo cual se desfinanciaría todo el sistema. El Estado entraría en quiebra. Por su parte la presidenta informó a todo el país por radio y TV que el Fondo de Garantías de la Ansés había alcanzado al 30 de junio pasado la suma de 191.000 millones de pesos, tras dos años y medio de administración por el gobierno, después de haberlo rescatado de las garras dilapidadoras de las Afjp. Con cálculos elementales el Fondo de Garantías creció a una tasa aproximada al 31 por ciento anual. Aplicando esta tasa al monto ya acumulado nos daría ¡por año! 59.000 millones de pesos. Bastante más de lo necesario para cumplir con lo que sería de justicia. Evidentemente algo no cierra. Los números son muy alcahuetes.
































