Días pasados se cumplieron seis años de la muerte de Raúl Alfonsín. Hoy es probable que su figura tome mayor relevancia, por oposición, a raíz de que en estos años el actual gobierno centró su actuación en la concentración de poder y falta de diálogo con los referentes opositores. ¿Dónde ubicará la historia a Raúl Alfonsín con el correr de los años? El balance nunca será justo y definitivo. Su figura, por lo pronto, recorre un camino contradictorio en el tiempo que desarrolló su vida pública. En 1983, cuando salíamos de la dictadura militar y asomábamos al retorno de la democracia, entusiasmó a propios y extraños. Los que pasamos los 60 años de edad, recordamos su cierre de campaña política en nuestro Monumento a la Bandera, en octubre de 1983. Creo que en esa oportunidad se concentró la mayor cantidad de gente en la vida del Monumento. Jóvenes, adultos, mujeres, varones, familias enteras. Creo que vale la expresión fue una “marea humana”. Sin duda, fue su momento culminante. La historia le sumará puntos a su favor con la decisión de enjuiciar a los integrantes de las juntas militares, con la creación de una comisión investigadora formada por figuras notables de la sociedad, periodistas, científicos, juristas, historiadores, cuyo trabajo, de la mano del escritor Ernesto Sábato, culminó con las sentencias a las juntas y el recordado informe “Nunca Más”. Por ese tiempo, la sociedad caminaba esperanzada, observando el trabajo de este hombre, y muchos creímos que comenzaba a dar vuelta la página. Con la coincidencia de los juicios, en 1987 aparece la ley de Obediencia Debida. Y a partir de ese momento, la sociedad y la historia comienzan a restarle puntos a su gestión. Los grandes defensores de los derechos humanos no lo perdonaron. En 1989 aparece la hiperinflación y con ella los momentos previos al fin de su gobierno. En algunos comentarios periodísticos de la época, Alfonsín reconoció “hay muchas cosas que no supimos, no quisimos o no pudimos hacer”. Son muchos los que no comprendieron o no le perdonaron esa sincera afirmación. En 1994 se concreta el Pacto de Olivos que Alfonsín acordó con Menem. Posiblemente, el acto más discutido y reprobado por sus correligionarios. Claro, siempre es conveniente analizarlo en el contexto de ese momento. En 2002, con la llegada del gobierno de los Kirchner, se inicia una especie de rehabilitación de su figura, y se transforma en un hombre de consulta política. A partir de su fallecimiento, en el año 2009, se realza su imagen. Pero, el balance del que yo hablaba al comienzo, es una incógnita. No depende sólo de él, de su conducta y de su trayectoria, sino de los que habitamos hoy en el país y el futuro que imaginemos construir. No dudo en decirlo, se fue el último hombre democrático y republicano que nos dio la política contemporánea.
Jorge Omar Bustamante
DNI 7.796.562
La gesta de Mayo en Rosario
El fervoroso clamor popular y la presión de los jefes militares lograron, el 25 de mayo de 1810, destituir al virrey Cisneros, y reemplazarlo por una Junta Provisoria Gubernativa presidida por el comandante del Regimiento de Patricios, don Cornelio Saavedra, e integrada por ilustres y respetados ciudadanos: Belgrano, Castelli, Azcuénaga, Matheu, Larrea, Moreno, Alberti y Paso. Empezaba la lucha contra el poder español que culmina el 9 de julio de 1816 cuando el Congreso de Tucumán decide la independencia nacional y proclama a nuestro país libre y soberano. La decisión de la Primera Junta era sólo de carácter municipal decidiendo ésta comunicar lo resuelto a las provincias solicitándoles su apoyo. La notificación llegó a la ciudad de Santa Fe el día 5 de junio anoticiando a Rosario el día 15 del mismo mes provocando en sus habitantes un desbordante entusiasmo. El alto patriotismo rosarino se conmovió profundamente y su adhesión fue total y definitiva. El párroco de la Capilla, Julián Navarro, cabildante del 22 de mayo, se transformó en un ardoroso abanderado y propagandista de los principios de libertad de la gesta y remite el día 18 de junio al presidente de la Junta el apoyo total de la ciudadanía al nuevo gobierno, convirtiéndose en un verdadero paladín de la causa emancipadora. En febrero de 1812 llega a Rosario el general Manuel Belgrano, y el padre Navarro, continuando con su campaña a favor de la independencia y con la ayuda de los vecinos identificados con los ideales de mayo, ofrece materiales, herramientas y manos de obra para la construcción de las baterías. El mismo Navarro bendice el 27 de febrero de 1812 la bandera celeste y blanca que crea y enarbola Belgrano como símbolo de soberanía. El histórico hisopo utilizado en esa ceremonia fue donado al Museo Histórico Provincial y entregado al doctor Julio Marc por el señor Angel Ortiz Grognet el día 20 de agosto de 1943 por encargo del entonces párroco de la Catedral de Rosario, monseñor Nicolás Grenón, quien había recopilado todos los antecedentes y testimonios de la bendición de la bandera. Numerosos rosarinos colaboraron también en el combate de San Lorenzo donde Navarro se desempeñó como capellán en el Regimiento de Granaderos y en el mismo campo de batalla suministró auxilios espirituales. Designado capellán del Ejército de los Andes acompaña al Libertador en toda su campaña cumpliendo una loable labor en las batallas de Chacabuco y Maipú. Recordando estos acontecimientos valoramos en toda su dimensión el alto patriotismo del padre Julián Navarro y de todo el pueblo de la Capilla, quienes estarán siempre fuertemente unidos a la historia rosarina y a la lista de los ilustres patriotas argentinos.
Miguel A. Chiarpenello
DNI 6.024.600
El otoño y sus residuos
No existe mejor demostración de ineficiencia de la administración política del Estado municipal, que los residuos arbóreos que produce el otoño. Como un decorado caro para la ciudadanía, esta ineficiencia se amontona, o en bolsas, que no se retiran en semanas, o en montículos de hojas, que con la inestabilidad atmosférica se transforman en hábitat favorable para la gestación de mosquitos. Y no es que el municipio o el Concejo desconozcan el tema. Personalmente, desde hace seis años vengo reclamando que cuando se aprueba el presupuesto municipal se destine una cantidad para reforzar temporariamente el plantel de personal asignado a barrido y limpieza. Cuando teníamos a un ingeniero a cargo del Ejecutivo, le envié una fórmula matemática que demostraba esta necesidad. Como respuesta a estos reclamos, sólo la realidad, y el anuncio, la pasada semana, “que se realizará nuevamente el tour nocturno en el cementerio El Salvador” (qué demostración de cultura e inclusión social, como el tranvía o la esquina de Mendoza y Laprida).
Julio R. Sánchez
DNI 6.043.532
Carta abierta al ministro Lamberto
Señor ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto:
Como ciudadano víctima de la inseguridad le pido que renuncie. Mis argumentos para esta solicitud tienen directa relación con la realidad que atraviesa Rosario en materia delictiva y de la que usted es responsable. Hablo de realidad porque lo he escuchado declarar, hace algunos días, que “con la seguridad no se jode y que los resultados se están dando”. ¿Usted me toma, nos toma, de estúpidos? ¿De qué resultados habla? Señor Lamberto, le ruego que salga de su burbuja o que dejen de leerle el diario de Yrigoyen. Los hechos de inseguridad aumentan día a día, esa es la única e incontrastable realidad. Ya ni podemos decir “para estar seguros hay que quedarse en casa”, también en nuestros hogares somos presa fácil de los delincuentes. Pero si usted cree que no es así, que me equivoco, que la inseguridad ha bajado y que su trabajo ha sido efectivo, le propongo algo: vaya a cualquier barrio, el que usted quiera, y pregúntele a algún vecino si se siente seguro. Averigüe si él, algún familiar suyo o conocido ha sido víctima de la inseguridad en este último tiempo. Tal vez se sorprenda y se dé cuenta que cada vez estamos peor. No quiero caer en obviedades, pero su impericia es exasperante y puedo demostrárselo: si en la mayoría de los ilícitos los delincuentes se trasladan de a dos en motos sin patentes y sin luces, ¿por qué cuando la policía ve vehículos de esas características no los para? Todo el mundo se da cuenta de esas motos en actitud sospechosa y en infracción, menos la policía que tiene usted a su cargo. ¿No es curioso y reprochable? Indudablemente, usted no está capacitado para el cargo que ostenta y se lo he justificado. Sepa reconocerlo y dé un paso al costado.
Diego González Fernández
¿Comentaristas destacados? (III)
Iba a enviar la II pero otra lectora me ganó de mano y le agradezco sus palabras, y le cuento: de chica también mi papá cuando yo no entendía algo me decía “entendé lo que trato de decirte, no lo que digo”. Los políticos casi todos hablan muy bien, son expertos en convencer y agradar con su simpatía a la gente. Bueno… a algunos, pero en la práctica hacen todo lo contrario. Quizás si Del Sel llega a ganar nos llevemos una sorpresa y su gobierno apunte a los hechos concretos, no a las puras chácharas y dichos como otros candidatos que han pasado, pues es mejor hacer que decir y el movimiento se demuestra andando. Y ahora sigo con mi carta, el analista político Mauricio Maronna, La Capital 26/4, dijo que la votación en contra de Fein fue sólo por la inseguridad y los crímenes (que no son pocos). Yo digo también que fue por la soberbia desmedida de esta mujer que ha hecho muchas veces lo que se le dio la gana sin pedir la aprobación del Concejo, interviniendo el patrimonio de la ciudad, gastando millones en las plazas dejando de lado las prioridades. Binner dijo que perdieron las Paso por no saber escuchar al pueblo, pero no dijo que él hizo lo mismo cuando el zoológico y el parque Independencia, y otras cosas. Y el señor Novaresio, mismo día, página 34, al que le encanta usar la palabra “papelones”, está equivocado al darle la razón a Lifschitz, que trató de imbécil y estúpido al funcionario encargado del escrutinio usando estas palabras como excusa y disculpa; eso y ponerse furioso es “el gran papelón”, no otro. También Novaresio denostó a Del Sel por su alegría y buena onda el día de la elección. Le diré señor Luis que parece que usted no sabe que las personas que han trabajado como cómicos son muy inteligentes, pues es muy difícil hacer reír a la gente, no cualquiera puede, y si no mire la historia de Charles Chaplin y como triunfó, quizás él hubiera sido bueno también como político. Ojalá que tengamos en el futuro un poco de optimismo y alegría, y no seamos una nación atontada como usted dice.
María del C. Cecchini
DNI 5.015.210
Antes, ¿se enaltecía más?
Según Diógenes Laercio en “Vidas de filósofos ilustres”, Eurípides le prestó a Sócrates unos textos de Heráclito el Oscuro. Sócrates los leyó y le comentó a Eurípides: “La parte que leí y entendí me pareció muy buena. La parte que leí y no entendí, seguramente también es muy buena”. Eran los modales de entonces. Por suerte nuestros políticos, en el sambódromo que antecede a las elecciones y hasta sin agresiones estéticas, se arrojan flores. Hasta se lucen porque exhiben una gran estética de la ética. Esto se logra cuando el hombre, ya llegado a la cumbre, emprende el camino hacia la perfección.
Julio Chiappini
DNI 6.071.522