Las deplorables actitudes de Martín Sabbatella, militante de La Cámpora, han sobresalido siempre por sus raras apariciones mediáticas. Acostumbra a molestar y desprestigiar a funcionarios del nuevo gobierno exigiendo que lo atiendan y le concedan atención; ahora acaba de sufrir un atentado en un nuevo local de militancia de su agrupación, en Villa Crespo. La ciudadanía está harta y le solicita a este polémico y autoritario ex funcionario que con la misma euforia y exagerada disposición mediática, explique por qué presionó al director del Hospital Posadas a emplear, en 2015, a 1.700 militantes de su partido, y utilizó el hospital como "botín político". Se supo, asimismo, que se apoderó de fondos que utilizó para pagar el desplazamiento de los integrantes de su agrupación para festejar en los actos partidarios de CFK. Lo importante es saber qué denuncias realizó el gobierno de Mauricio Macri para castigar judicialmente estos actos delictivos que afectan a toda la sociedad. El pueblo se sacrifica económicamente, tiene paciencia y espera resultados de todas las felonías que provocan los derrotados de un ex gobierno de inmorales.
































