Central y Ñuls son los grandes del fútbol de Rosario y por estos días se encuentran en medio de una escalada de violencia que crece a cada minuto, lo que hace pensar que las cosas llegaron ya a un punto verdaderamente malo. Nuestro clásico es por lejos el más polémico y disputado y así lo reconocen la mayoría de los periodistas del país, pero terminar preso, herido o muerto por esta contienda, por las cargadas, ¡ni ebrio! Quiero que Central vuelva inmediatamente a la máxima divisional, fervientemente. Quiero volver a vivir el clásico y que los leprosos ganemos, quiero gozar a los canallas y si la cosa no sale bancármela hasta la revancha, recordándoles a los amigos "centralistas" que tenemos más campeonatos y que Messi es nuestro; sí, aunque la escritura la tenga el Barcelona. Por eso pido al presidente de Newell’s como también al síndico de Central convoquen a una conferencia de prensa urgente, sin condicionamientos pero con firmeza, reclamando a todos un corte a las marchas y los escraches al menos por un tiempo. En épocas de mentira kirchnerista en la que todo el mundo cree tener derecho a la violencia patotera, echar a los socios que participen sería una medida revolucionaria. Que la batalla se dé, pero sin trampa y en el campo de juego. Y que en el 2011, con la vuelta triunfal del clásico más importante, que gane la Lepra, y ya que estamos pidiendo que sea en el último minuto.



































