Hay distintos tipos de grasas y no todas son prejudiciales para la salud. Las llamadas grasas trans, elaboradas industrialmente, son las más riesgosas.

Hay distintos tipos de grasas y no todas son prejudiciales para la salud. Las llamadas grasas trans, elaboradas industrialmente, son las más riesgosas.
“Las grasas se subdividen en saturadas, son sólidas a temperatura ambiente y mayormente de origen animal: crema de leche, leche, helados, manteca, quesos, carnes, etcétera. Las insaturadas: estas son líquidas a temperatura ambiente y son los famosos aceites, de oliva, girasol, maíz. Estas a su vez se dividen en monoinsaturadas y poliinsaturadas, que contienen ácidos grasos esenciales, por lo tanto si son esenciales el cuerpo no lo produce tenemos que incorporarlas, y se encuentran en pescados, frutos secos, semillas, palta. Y por último las trans, que son elaboradas industrialmente y son mucho más perjudiciales que las saturadas, estas se encuentran en la margarina por ejemplo”, aclara la licenciada en nutrición María Agustina Venesia.
En promedio un adulto mayor en su plan alimentario tienen que tener entre un 20% a un 30% de grasa, aunque varía dependiendo la edad, sexo, actividad física y trabajo. “El consumo elevado de grasa hace que se incremente la obesidad y esto viene acarreado muchos problemas como diabetes, colesterol elevado, trigliceridemia, ovario poliquístico, ACV, dislipidemias.”, dice la licenciada Venesia.