Según pudieron reconstruir los investigadores del caso, Casssandre Bouvier y Houria Moumni llegaron a la Quebrada de San Lorenzo (Salta) a las 16.23 del 15 de julio de 2011.

Según pudieron reconstruir los investigadores del caso, Casssandre Bouvier y Houria Moumni llegaron a la Quebrada de San Lorenzo (Salta) a las 16.23 del 15 de julio de 2011.
Dos horas y cinco minutos después comenzó la brutal agresión. Fue en la zona de El Mirador. El fugaz instante del comienzo del ataque quedó registrado en la última foto de una secuencia total de 20 fotografías tomadas por la cámara de una de las turistas, que Gustavo Lasi —uno de los acusados—, regaló a su novia tras el crimen.
Con trompadas y golpes de machete, más la amenaza de la carabina, las sometieron para conducirlas unos 50 metros más arriba. Según el relato de Lasi —que dijo haber oficiado de campana—, Vera tajeó con su machete los pantalones negros y el elástico trasero del corpiño de Cassandre. Vilte rasgó con sus manos las prendas de Houria. Y ambos les arrancaron las otras prendas íntimas que, luego de reiterados ultrajes, arrojaron a la vera del mismo atajo.
Siempre según los dichos de Lasi a la policía, en cierto momento Houria logró huir unos metros de sus agresores. A la carrera, llegó hasta el centro de El Mirador, cuando Vilte le disparó por la espalda. La bala le atravesó varios órganos y le provocó una hemorragia masiva.
Rehén de sus agresores, Cassandre fue sometida. Tras abusar de ella, la hicieron arrodillarse. Vilte tomó la carabina Bataan y, a menos de dos metros de distancia, le disparó en la frente.
El papá de Cassandre no cree en este relato de Lasi; todo lo contrario, lo cree el principal culpable. A las 19.50, Lasi encendió el celular de Houria. Fue la primera pista que guió a la policía hacia los asesinos.




Por Carina Bazzoni