Los familiares de la máxima referencia de la historia del reggae, el músico jamaiquino Bob Marley, firmaron un acuerdo con un empresario alemán criado en los Estados Unidos para lanzar la marca de marihuana que llevará su nombre.
La decisión se dio luego de que varios estados de los Estados Unidos despenalizaran el consumo de marihuana. El nombre del músico demostró ser un éxito comercial desde 2007, gracias a uno de sus hijos, Rohan, quien desarrolló una marca de café que rápidamente se expandió por varios países del mundo.
La idea fue del inversor tecnológico Peter Thiel, quien hasta hace poco hacía bromas sobre los gerentes de Twitter, supuestamente “fumados”. El hombre ahora ha decidido entrar él mismo en el negocio del cannabis en los Estados Unidos, un hecho que marca un hito en la industria.
Marley Natural será un producto que la familia compartirá con la firma Privateer Holdings, la primera empresa de capital privado que invierte en forma exclusiva en la industria legal del cannabis. El objetivo de la firma es crear la primera gran marca mundial de cannabis, transformando al artista jamaiquino de culto muerto hace 33 años en una especie de “vaquero de Marlboro de la marihuana”.
A través de su fondo Founders Fund, Thiel, nacido en Alemania y criado en California, ya invirtió 75 millones en la iniciativa.
La marca será lanzada este año con varios productos en aquellos distritos donde es legal, o sea, en 23 de los 50 estados del gigante del Norte. Sin embargo, en todo el país el comercio legal florece, a punto tal que existen estimaciones de que el sector facturó el año pasado más de dos mil millones de dólares, una cifra que podría ser sólo el comienzo, porque el mercado sigue aún muy regulado. Las estrictas leyes contra el lavado de dinero mantienen alejados del cannabis a los bancos y a los principales inversores de Wall Street.
Además de la propia sustancia, la marca ofrecerá los accesorios necesarios para su consumo y también productos derivados como infusiones, lociones y cremas. Tilray, una filial del fondo controlado por el inversor Peter Thiel, es un servicio de delivery de marihuana médica en Canadá. Durante 2014 envió 35 mil paquetes. Ahora Thiel apuesta a hacer negocios con la marihuana de uso recreativo y no médico.

































