Los universitarios “progres” devenidos en políticos (ante sus problemas de inserción laboral) entendieron que la piedra angular que sostiene el éxito del populismo es la falta de memoria del votante y su escaso sentido común. Es por eso que la mentira y la falta de escrúpulos abonan el camino al éxito. Comprendieron además, como respaldo, la normal condición humana de tratar de conseguir el éxito y el confort por el camino mas fácil. Apoyados en el resentimiento de las clases menos preparadas, cuestionaron a las clases económicamente activas, insertándoles un sentimiento de culpa con las palabras “exclusión social”. Montados sobre este peligroso combo comenzaron a transitar la autopista al éxito personal. Es por eso la imperiosa necesidad de fortalecer los centros urbanos con mayores cinturones de habitantes, son más votos. Los que están obligados a vivir en esta marginalidad, antes de que la falta de oportunidades los lleve a vegetar en sus lugares de origen, son los sostenes de este modelo. Esta resultante impulsa a un “progre” citadino a defender con uñas y dientes al sistema representativo proporcional por sobre el sistema uninominal, aunque éste asegure la representatividad, al posibilitar la individualización del representante y de insertar la condición de territorialidad en la distribución de las bancas. Algo que quitaría el poder a los centros urbanos. El modelo actual es peligroso, porque separa ostensiblemente a los centros urbanos del interior (en confort, en conocimiento, en oportunidades y fundamentalmente que es la piedra angular del sostenimiento de este “progre” citadino, en entretenimiento-circo). Mientras en las ciudades existen teatros gratis, en el interior no tienen agua potable, la salud transita por una cornisa y la seguridad la da la pobreza y la distancia. Llegará el momento en que si no nos trasformaron a todos en esclavos, o sea, marginales, el citadino entenderá que el bienestar que este “progre” le brinda, es a costa de la privación del interior y que este camino solo lleva a que el interior se despueble, las ciudades se transformen en inviables y él muera en el intento de vivir en ella. Ante esta compleja situación, la República, el pueblo, el ciudadano, tiene algo a su favor; históricamente, todos los movimientos o modelos políticos son cíclicos, la misma sociedad los cambia, aunque a veces sean cambios traumáticos. ¿La única solución, es la secesión?
Julio R Sánchez
DNI 6.043.532

































