"Abundan los adolescentes desaparecidos". Este mensaje y el pedido de colaboración a la sociedad a través de Missing Children, entidad formidable, aparecen en los diarios y se escucha en la radio o televisión. Son todos casos que estremecen, preocupan y deben alertarnos. Estar atentos, precavidos, informados, nunca es exagerado cuando de adolescentes y niños se trata. Missing Children, que afortunadamente existe y tiene un rol que trasciende cuanto podamos imaginar, fue fundada por alguien que ya hace muchos años no está. Me refiero a María Marta García Belsunce. Ser noble que fue arrancada de la vida por manos asesinas y seres inescrupulosos. A este hecho de horror (el asesinato de esta persona, preocupada y ocupada por este tipo de delitos aberrantes) se le suma que es ignorado por muchas personas que esta increíble mujer fundó una institución de ésta índole. Lamentablemente María Marta pasó a la fama por un crimen desgarrador. Con ingredientes de película, que hicieron que hoy no esté entre nosotros, y no todos saben o recuerdan que a ella debemos el tener en nuestra Argentina un lugar concreto con "su sello" que tiene un fin específico y absolutamente necesario. Sería interesante que cada tanto se la recuerde por su labor, como María Marta merece. Por su obra que trasciende enormemente este brutal homicidio. Por su espíritu de servicio y preocupación en el tema aludido. Por su idea hecha realidad, y su aporte magnífico en el tema. Gracias María Marta, que en paz descanses. Cada vez que leo un pedido de MIssing Children, sabemos que desde el lugar donde esté, sabrá guiar y pedir bendiciones al Santísimo para este enorme grano de arena que dejó y por el que trabajó intensamente.


































