En este 2016 en plena marcha, me parece una buena ocasión para trascribir un artículo que puede ser útil para cuantos queremos llegar a logros y metas dignas, justas y que tienen una fuerza especial, para dar con objetivos concretos. Aclaro que no son de mi autoría, pero vale la pena compartirlas y poder llevarlas a cabo. Las afirmaciones son un método de reprogramación mental, un sistema para cambiar acciones y pensamientos negativos por otros positivos. Las afirmaciones se dicen en primera persona, así el inconsciente puede incorporarlas. A elegir una o varias, tenerlas a la vista es bueno. Elegir una afirmación equis, y repetirla unos días con convicción, como elegir otra y proceder de igual forma, es el paso a seguir para un intento que clama de nosotros mismos. Yo agregaría, además, plasmar confianza, y que el resultado inmediato o cuasi instantáneo que por momentos queremos no empañe hacia donde realmente queremos y o debemos apuntar. En mi opinión, nos de-sanimamos con asiduidad. La paciencia es todo un trabajo interior que requiere esfuerzo y continuidad. Muchas veces nos generamos y nos generan obstáculos, escepticismo, y hay quienes pretenden, con el método que sea, debilitar al que busca superarse u obtener justicia, como defender los derechos que no se le puede quitar (menos aún, los que están avalados por ley) si nos atenemos a lo que debe ser una república. Instituciones funcionando correctamente, sanciones a quienes les corresponde y una vida digna a quienes son presa o víctimas de quienes decretan o paralizan en desmedro de personas que padecen despojos que como no trascienden ni salen a luz, no existen en apariencia. Cuando, sin embargo, están y corroen no sólo a determinados individuos y familias, incluyendo a menores y gente mayor, también al tejido social en su conjunto, con las consecuencias que ello genera. La desprotección y la intemperie es tierra apta para quienes manejan códigos, y creencias, así como costumbres disímiles a la mayoría, que por ser ajenas al común de la gente genera marañas o laberintos incomprensibles. Vale preparar nuestro interior con herramientas adecuadas y nobles. Consistentes y sólidas, apoyadas en un abarcar en el que no hay sombra que nos quite identidad, ahínco y constructiva participación. Recordar que la conducta más inofensiva genera consecuencias. ¿Qué resta para las que conllevan corrupción, impunidad, espíritu de cuerpo, entre otros males? Esperemos que el año en curso ponga la claridad necesaria y la luz suficiente, no sólo para que la verdad sea el engranaje en todos los órdenes de un país que lucha para que la democracia y todo cuanto alimenta la misma tenga el debido peso. Sino también por dar comienzo al destape de ollas, que con anuencia de seres afines a ciertas funciones y roles, salen impunes sin el menor remordimiento, retroalimentando conductas oscuras y opacas. Si esto no es retroceso humano con baño de impunidad, lo que sigue como va empalmado, requiere de la focalización honesta y práctica, resumiéndose en eficiencia, verdad y resultados anhelados.
Nora E Cardarelli
DNI 14.510.012
Sobre las multas a terrenos baldíos
Otra vez desde el Concejo de Rosario se insiste en querer multar las casas y departamentos vacíos. Un edificio construido es dinero ahorrado, dinero que no se despilfarró para lujosas vacaciones a Miami. Es una obra que además de haber cubierto un baldío y evitar alimañas, esté alquilado o no, paga impuestos, agua. Además de haber dado trabajo a muchos obreros, utilizando materiales nacionales con ahorro de preciosas divisas. Con el mismo criterio de penalizar los bienes no usados deberíamos multar las fresadoras y demás máquinas en desuso, las cuales, vendidas o alquiladas (el país necesita muchas más herramientas) darían trabajo a miles de desocupados. No es a aquel que construyó un bien, creando riqueza, al que hay que castigar, sino al que no hace nada y por su inoperancia impide que otros desarrollen una actividad. Me refiero a los terrenos baldíos. Suponiendo que en una manzana de barrio periférico, 30 compradores adquirieron un lote cada uno y edificaron su vivienda, provocando un fuerte aumento del área. Pero hete aquí que dos adquirentes de dos terrenos no edificaron nada, y lo que pagaron mil, por el esfuerzo ajeno, vieron triplicar o duplicar su capital, sin hacer nada, y por el alto precio que alcanzó el área otros no pueden edificar. En muchísimos barrios (y en el centro también) sucede eso. Señores ediles, es peor tomar una medida equivocada que no hacer nada, que Dios ilumine mentes, visto que los hombres no lo logran.
Andrés Zanetti
Un aporte para Macri
Quiero permitirme hacerle algunos comentarios y sugerencias a nuestro presidente Mauricio Macri y a su equipo, que me parece muy positivo trabajar entre todos aún con los políticos de otros partidos. Hay que trabajar con mucha intensidad y fuerza contra la droga, que es tan dañina para la salud de nuestros jóvenes y quienes la consuman; en nuestro país ha sido un gran negocio durante los últimos diez años, entre políticos y relacionados con estos. Ladrones, asesinos, delincuentes que cumplen penas en las comisarías “con sueldos”, con todo esto se debe terminar con urgencia. Hay muchas medidas a tomar, por ejemplo la suba del costo de vida de un día para otro, estimulado por el gobierno anterior; por lo tanto es una razón más que justificada para que se normalice el costo de vida y se estimulen las producciones que son fundamentales para controlar estos valores. Todo tipo de producciones y, fundamentalmente, la producción básica que es el campo, trigo, animales vacunos, entre otros. Otro tema tan importante y con carácter de urgente es ajustar a valores reales los sueldos y cancelaciones de todos los juicios de los jubilados que viven con muchas dificultades después de una vida de aportes a la Ansés, cuyos fondos han sido robados para otro fines no justificables. Los pasivos tienen derecho a vivir en paz y sin necesidades económicas si se les abona lo que corresponde por sus aportes, y que no olviden las autoridades actuales que están por el apoyo importante de nuestros mayores, que los han votado.
Arturo Bernabé Brunner
Irregularidad en un edificio
Quien suscribe es inquilino del edificio torre Girasol, Santa Fe 1644. La administradora también vive aquí y dice que es corredora inmobiliaria, cobra comisiones pero no está inscripta en el Registro Público de Administradores de Consorcio. Hay una ordenanza municipal, la 9.008/12, que para ella no existe. Al portero, Omar Profetta, lo tienen en negro, desde 2001 no le han hecho aportes al sindicato Sutery. El edificio ya tiene varios juicios iniciados por una portera anterior. El sindicato Sutery ya realizó una inspección a la administradora y ella dijo que en el edificio no había portero. Por supuesto, no le creyeron y ellos ya tienen toda la documentación en la que se certifica que el portero sí existe. El edificio tiene unos 100 departamentos, casi todos están alquilados. En febrero de 2015 se desplomó el ascensor conmigo adentro. Fue un golpe brutal. Se cayó desde el quinto piso y por el hecho se me produjo una hernia inguinal, e inmediatamente fui al Sanatorio Americano. Tengo todos los comprobantes de lo dicho y me hago cargo de lo escrito. Si algún condominio del edificio lee esta nota, le pido que se preocupe y tome las riendas porque ya son varios los juicios y creo que hay embargos. Lamentablemente, el condominio se va a tener que hacer cargo de los juicios y pagar los montos adeudados y provocados por la administradora.
Juan Carlos Lara
DNI 6.043.766
Bocinazos y algo más
No sé si los automovilistas para el uso de la bocina tienen alguna restricción cuando circulan por la ciudad. Según mi parecer la usan a rajatabla, especialmente por calle Laprida en la intersección con Viamonte. Si uno se pone en averiguaciones da con el motivo que generan esos sonidos altisonantes, máxime cuando son acompañados con la palabra ¡loca!, no crean que sexual ¡no!, sino dirigidos hacia una persona vieja que se quejó al administrador del edificio, de sólo dos plantas, por los insultos que proferían (tiempo pasado) los tres o cuatro jóvenes que alquilaban toda la planta baja. Hoy día, al mudarse a media cuadra, reproducen exactamente las mismas palabras: ¡vieja! y ¡loca! hasta el hartazgo. ¡Vaya valentía la de estos muchachos, dirigir estos denuestos hacia una mujer mayor y sola. Se preguntará el lector ¿cómo la conocen?, pues porque subieron su imagen a los medios que no chequean ni la identidad ni la verosimilitud de los dichos de estos perversos. Dicho en criollo, los administradores los echaron por insultadores. El que no ha tenido vecinos inmediatos insultadores no sabe el calvario que es sufrir sus burlas. Me pregunto si esto será violencia de género y también discriminación hacia los locos. Se les ve su sonrisa triunfante a aquellos colectiveros después de los bocinazos y bufidos que arrancan a los frenos haciendo ver su adhesión a los insultadores. Se me ocurre una pregunta, si estos conductores pasan por el encomiable Instituto Agudo Avila ¿se reirán al ver entrar o salir a los pacientes que van allí? Pero, bueno, cumplieron con su objetivo, el de hostigar y humillar a la mujer que vive con culpa por tener su propia casa.
LC 3.558.166
Una falta de respeto
Somos un grupo de veteranos de básquet que practicábamos en el Club Provincial de Rosario. Hace ya más de 60 años que jugamos ese hermoso deporte que en varios de nosotros fue eje organizador de nuestra vida, y de un día para otro nos privan de lugares y horarios de práctica. Entiéndase bien, para nosotros no es un problema de horarios o reorganización de la grilla deportiva, sino que es una falta de respeto, falta a la trayectoria del grupo, defensores de los colores del club en infinidad de competiciones locales, nacionales e internacionales. El grupo está constituido por distintos deportistas que en otras circunstancias debieron ser resguardados, cuidados, para ejemplo de las siguientes generaciones; en cambio, de un plumazo que desconoce trayectorias y méritos nos arrumban al cajón de los recuerdos, de lo que no sirve y molesta. En un club vecino al nuestro, en el Parque Independencia, sus deportistas son homenajeados y hay una galería de camisetas de los destacados, un elemento más para envidiar a nuestros exitosos vecinos del club Gimnasia y Esgrima. Nuestro grupo está integrado por valiosos ex jugadores de excelencia, y si así no fuera la cuestión somos socios de muchos años, algunos más de 70 años, cosa que amerita mejor y distinto trato por parte de la comisión directiva. Nos resta la denuncia del destrato y eso hacemos. Muchas gracias a quienes pueda interesarle este hecho, tal vez pequeño, pero importante para este grupo de veteranos que aspiramos a la camiseta ya vieja, muy vieja. Un abrazo y un hurra para todos.
Jorge D’Angelo, Oscar Rodríguez, Marcelo Mercado, y siguen las firmas