Cuando el gran escritor estadounidense Edgar Allan Poe (1809-49) escribió su célebre poema “El cuervo” (The Raven) difícilmente hubiera sospechado que el lúgubre estribillo que recorre el texto se transformaría, mucho tiempo después, en la consigna que refleja el rechazo visceral del pueblo de una nación de América del Sur hacia una parte de su pasado. “Nunca más”, repite el ave negra del poema de Poe, como un oscuro augurio. “Nunca más”, reiteran como un mantra los argentinos para expresar su repudio por la dictadura cívico-militar que sometió al país entre 1976 y 1983: el siniestro régimen dejó un saldo de decenas de miles de desaparecidos, destruyó la industria nacional y cerró su ciclo con una guerra desastrosa donde la mayoría de las víctimas fueron conscriptos jóvenes, que antes de morir a manos del poderoso ejército británico recibieron indiferencia o maltrato. Nunca más, entonces: nunca más.




































