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La defensa criticó el accionar policial

Viernes 27 de Septiembre de 2013

"Filoso tengo el oído y veo en la oscuridad y pasa, que pasa mucho en un pueblo que es tan familiar". De esta manera, citando un fragmento de la canción "Lengua Filosa", de María Elena Walsh, comenzó su alegato Rafael Tamous, uno de los abogados de Susana Beatriz Gualdesi. Lo hizo para cuestionar la actuación de los policías que investigaron el crimen de Omar Dupuy. "No fueron a hacer hablar a las pruebas y buscaron el testimonio de los vecinos cuando no pueden hacerlo, como lo establece el protocolo, a raíz de que alguno de ellos podría haber sido el autor del homicidio", afirmó el letrado.

Luego detalló errores en el procedimiento policial y judicial. "No cercaron el lugar ni cerraron la casa. Además movieron el cadáver cuando no se puede hacer con la excepción de que ponga en riesgo la vida de algunos de las personas que están en el lugar. También se perdieron datos irrecuperables para determinar el horario de la muerte. La médica policial no tomó la temperatura del cuerpo porque no tenía un termómetro rectal. ¿Saben cuánto cuesta un termómetro rectal? Cuesta 290 pesos y uno común entre 20 y 30 pesos", aseguró.

"La policía trabaja en forma grosera y no tiene elementos para investigar. Le pregunté a un policía cómo hacían una inspección ocular y me dijo con los ojos. Después de una hora y media se dieron cuenta de que no era un suicidio. No fueron los policías de Rastros a levantar huellas y no tenían luminol para detectar si había sangre en el piso. Además no hallaron muestras de sangre en el agua de una pileta Pelopincho", comentó Tamous.

Una de las evidencias que planteó la defensa de Gualdesi para sostener su inocencia fueron los mensajes de texto que la mujer intercambió con una amiga el 18 de febrero de 2011, entre las 23.08 y las 23.18. A esta última hora la acusada se encontró con la amiga. "La señora (Gualdesi) es la mujer biónica porque en diez minutos agarró la azada, mató al marido y la lavó. Además no tiene la fuerza que se necesita para haberlo matado y no tenía manchas de sangre en la ropa que llevaba. El que lo hizo tiene que haber estado cerca de la cama y tiene que haber quedado bañado en sangre por el tipo de corte y la herramienta que se utilizó", sostuvo el abogado.

Tamous requirió la absolución de culpa y cargo de su clienta y planteó su oposición a que se revoque la prisión domiciliaria de la mujer por sus dolencias físicas. "Tiene las piernas acortadas y problemas en la cintura. El fiscal (Guillermo) Camporini pidió el arresto domiciliario porque estaba comprobada su incapacidad", señaló.

El lunes, a partir de las 10, el tribunal integrado por los jueces Ismael Manfrín, Luis María Caterina e Ignacio Vacca dará a conocer el veredicto.

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