Uno de los grandes males de la sociedad actual pereciera ser el de no tener memoria, además de no pensar y razonar. Esto mismo no resulta del agrado de la mayoría. Es por ello que nuestra sociedad, cada vez más se transforma en necia e hipócrita. Pero lo peor de estas circunstancias las vivís cuando se lo decís en la cara, ellos te miran como diciendo, ¿y a este coso qué le pasa, de qué está hablando? Es muy penoso, para los que pensamos y razonamos, ver el deterioro que se está produciendo en nuestra sociedad. Me cuesta creer que en nuestro país la clase dirigente, ya sea empresaria, política o deportiva, entre otras, se hayan convertido en tremendos crápulas, que engañan arteramente al ciudadano, llenándose los bolsillos de dinero mal habido. Pobres, no se dan cuenta de que si no ayudan a cambiar la sociedad para bien, la misma en algún momento les pasará la cuenta de los platos rotos. Por esto último me voy en el tiempo y acudo a la historia. En este caso leo lo que pasó con la llamada Revolución Francesa.
































