La pluma de Alvaro Abós reverdece los laureles del clásico policial en "Kriminal tango", un relato tan crudo como atrapante.

La pluma de Alvaro Abós reverdece los laureles del clásico policial en "Kriminal tango", un relato tan crudo como atrapante.
"Kriminal tango", recientemente publicado por Alfaguara, pega fuerte de entrada: un contador es quemado vivo dentro de un ataúd en un lugar desolado cercano al puerto de Buenos Aires.
El inspector Juan Muñecas, de la División Homicidios de la Policía Federal -un lobo solitario sin amor, abandonado por su esposa, a quien no olvida- saldrá de cacería para desatar un crimen que se presenta como un verdadero nudo gordiano.
¿Quién era el contador Claudio Levinski? ¿quién es su socio, quiénes sus clientes? ¿tenía su esposa motivos para deshacerse de su marido? Interrogantes que, poco a poco, llevarán al lector hasta un sórdido e inesperado final.
"El relicario". Por su parte, Ernesto Mallo, quien ha ganado con justicia excelentes críticas por sus policiales "La aguja en el pajar" y "Delincuente argentino", giró con buen tino hacia la novela histórica.
"El relicario", de Editorial Planeta, desgrana a lo largo de 300 años -desde la expeditiva partida de Pedro de Mendoza hacia América, en busca de una cura para la sífilis, hasta el fusilamiento del "traidor" Santiago de Liniers- un fervoroso relato que combina pasión y tragedia en medio del feroz choque entre Europa y la salvaje América.
La historia se desarrolla alrededor de un relicario tallado por un orfebre florentino, que pasa de mano en mano como portador de desgracias para quien lo posea. l (DyN)


