En la madrugada del sábado un delincuente de 15 años se metió por el ventiluz del baño de la planta alta de mi casa. Mi hijo mayor se encontraba mirando TV en el comedor y se alertó cuando escuchó abrirse la ventana. Al asomarse encontró a este sujeto dentro de la ducha. Junto al resto de la familia comenzó a llamar al 911, durante 40 minutos. Nunca los atendieron. El menor de mis hijos tuvo que salir con el auto a buscar un móvil policial a la calle mientras encerraban al delincuente en otro baño. También se encontraba mi nieto de cinco años en el lugar (todos encerrados bajo llave en distintos ambientes por miedo a los cómplices que se hallasen afuera). El miedo, la impotencia, la desprotección. El delincuente era un inexperto, gracias a Dios, si no el final hubiera sido otro. ¿Qué pasa con el 911? Cuando se inauguró este sistema uno llamaba y había 15 móviles en la puerta. Ya no. Ahora la frase es "¡sálvese quien pueda!" y que cada uno se arregle. ¿Quién se hace cargo de esto?































