Acercándonos al 28 de junio, muchos ciudadanos del país no saben a quién colocar su voto. Y las razones de esto son muy claras: falta de debates públicos entre los candidatos, falta de ideas, de proyectos, de caras nuevas. Falta de candidatos con principios éticos y morales, los cuales escasean hoy en día. Parece que estamos eligiendo a ver quién tiene la mejor imagen, quién es el más lindo, el más simpático. ¿Esto es democracia? ¿Dónde está la pluralidad de la que tanto habla Cristina? Si al fin y al cabo, después de las elecciones, todos se vuelven kirchneristas, como es el caso de los partidos "disidentes". Son sólo estrategias para captar votos. Si una persona no tiene principios, es como un flan que se tambalea para cualquier lado, y que ante cualquier oferta ajena de hacer algo incorrecto, esta persona sucumbe. Y así estamos como estamos. Además, ¿como se pueden permitir las candidaturas testimoniales? Es una ofensa a la democracia. Es elegir a alguien que después renunciará. ¿Nos damos cuenta de lo asqueroso que se ha convertido la política argentina?


































