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Incautaron 300 kilos de cocaína en una cocina que funcionaba en Funes

Más de 300 kilos de pasta base y cocaína procesada fueron incautados ayer en una casa de Funes en el marco de lo que el gobierno nacional calificó como "el mayor golpe al narcotráfico en la...

Viernes 06 de Septiembre de 2013

Más de 300 kilos de pasta base y cocaína procesada fueron incautados ayer en una casa de Funes en el marco de lo que el gobierno nacional calificó como "el mayor golpe al narcotráfico en la provincia de Santa Fe". En esa vivienda fue apresado Delfín David Zacarías, un hombre de 48 años afincado en Granadero Baigorria que era investigado por su increíble crecimiento patrimonial y cuyo curioso nombre debe haber inspirado la denominación del operativo: "Flipper". Fueron 14 allanamientos en Rosario, Buenos Aires y el conurbano que arrojaron la detención de otras 11 personas —cuatro de ellas familiares de Zacarías— además del secuestro de más de 2 mil litros de precursores químicos para la elaboración de la droga, once vehículos y tanto dinero en efectivo en diversas monedas que al cierre de esta edición no se había terminado de contabilizar.

La magnitud del operativo tuvo su correlato en la presencia del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, quien llegó hasta Funes a dar los anuncios oficiales.

Zacarías ya purgó una condena por narcotráfico hasta 2005 en la cárcel de Coronda y era investigado —tal como reflejó este diario el 25 de agosto— por su creciente patrimonio, que incluía al menos 24 vehículos y 40 inmuebles, de los cuales 36 fueron adquiridos en menos de un año (ver aparte). No obstante, el origen del operativo concretado ayer fue un violento hecho ocurrido en marzo frente a un búnker de venta de drogas del barrio La Cerámica.

Gran cocina. El epicentro del operativo Flipper fue un chalé de dos plantas de grandes dimensiones en un terreno no muy extenso ubicado en Las Achiras 2528, a la altura de la garita 16 de Funes. El allanamiento comenzó a la mañana y se prolongó hasta media tarde.

Allí, ante la vista de periodistas y curiosos, personal de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal acomodó debajo de una galería bidones, panes de droga y bolsas con sustancias blancas. Sobre el césped del jardín se exhibieron máquinas y elementos para elaborar cocaína: prensas, moldes, secadoras, mezcladoras y un secarropas para el centrifugado.

"Hace mucho que no veíamos algo así", confió a este diario el titular de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, Néstor Roncaglia, sobre las dimensiones de la cocina hallada.

Zacarías fue hallado literalmente con las manos en la masa, en pleno proceso de elaboración de la droga al que se dedicaba personalmente. En esa casa, cuya actividad los investigadores detectaron hace menos de una semana, Delfín fue apresado junto con su esposa y su hijo Joel.

Fuentes allegadas al caso indicaron que entre los 12 detenidos también hay una hija de Zacarías y su nuera, arrestada mientras estaba por realizarse una cirugía menor en un efector baigorriense.

Los pesquisas señalaron que la familia no habitaba en esa casa de Funes, aunque presumen que habría gente que cuidaba las instalaciones en las que se hallaron 300 kilos de cocaína y pasta base —hasta ayer no se había discriminado cuánto de cada sustancia— y 400 litros de acetona, además de una cantidad no precisada de euros, dólares y pesos.

Ramas. Pero el operativo no se limitó a la cocina de la organización. Además de una decena de procedimientos en lugares no precisados del Gran Rosario —no se descartaba que uno fuera la remisería de la esposa de Zacarías, en Baigorria—, también se allanaron una casa quinta de Timbúes y dos en el norte del Gran Buenos Aires: una en Grand Bourg y otra en Don Torcuato, donde se hallaron 1.600 litros de acetona (empleada para cocinar la pasta base) lista para mandar a la cocina.

Como saldo de los operativos, además de los 12 detenidos y la droga, se incautaron 11 vehículos, una casa rodante, más de 2 mil litros de precursores químicos —acetona, éter, ácido sulfúrico, cafeína— y las máquinas, entre ellas una envasadora de termosellado al vacío.

Mientras no se descartaba la realización de más allanamientos, ayer se especulaba con que Zacarías es el cabecilla de la organización, al menos "en esta etapa de la investigación y en esta zona", según confió una fuente allegada al caso. No obstante, si bien el epicentro de la banda sería Rosario, es posible que además tenga ramificaciones en el Gran Buenos Aires y en el extranjero.

Desde marzo. La investigación que culminó con la detención de Zacarías se remonta a marzo pasado, luego de un tiroteo frente a un quiosco de drogas del barrio La Cerámica en el cual fue herida una mujer. Al parecer eso ocasionó que los vecinos destruyeran el búnker, lo cual motivó a quienes lo manejaban a amenazar a dos vecinos que tuvieron que abandonar el barrio y hoy estarían bajo el sistema de protección de testigos.

A partir de ese suceso, el fiscal federal Juan Patricio Murray solicitó a la Superintendencia de Drogas Peligrosas que investigue la organización pero sin quedarse en los distribuidores locales sino para llegar a los estratos más elevados de la cadena, inluyendo a los proveedores de precursores.

"Detrás de una venta menor siempre hay proveedores mayores y estábamos convencidos de que había que seguir investigando. Así pudimos dar con el corazón de la producción de cocaína en Rosario", sostuvo ayer Berni, quien ponderó el trabajo de Murray y Roncaglia en lo que consideró "la mayor operación de lucha contra el narcotráfico".

El funcionario remarcó que la importancia de la operación no sólo se debe al material incautado sino también a que "se pudo detener a toda la banda". Y remarcó lo que, a su juicio, constituyó un "día histórico" ya que "este operativo marca un antes y un después en la lucha contra el narcotráfico".

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