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Incautan otros dos autos costosos de Los Monos

Uno estaba abandonado en un estacionamiento céntrico y el otro en manos del hijo de un sargento asesinado en enero de 2012.

Sábado 28 de Septiembre de 2013

Otros dos costosos autos vinculados a la banda de Los Monos fueron secuestrados por agentes de la División Judiciales de la policía local en el marco de la causa que conduce el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna. Se trata de un Peugeot 308 cabriolet comprado este año en una concesionaria de zona oeste y un Mini Cooper modelo 2011 que estaba en manos del hijo de un sargento asesinado tiempo atrás.

El Peugeot blanco patente MMW662 fue comprado el pasado mes de marzo en una concesionaria de avenida Eva Perón y Río de Janeiro por Ramón Machuca, conocido en la calle como "Monchi Cantero", quien permanece prófugo de la Justicia desde el 31 de mayo último cuando el juez Vienna ordenó una serie de allanamientos en el barrio 17 de Agosto para dar con los integrantes del clan que conduce la banda de Los Monos.

El vehículo, valuado por los pesquisas en unos "250 mil pesos", estaba estacionado en una playa de estacionamiento de Entre Ríos al 300, en pleno centro de la ciudad. "Según pudimos saber, dos días después de la explosión del edificio de calle Salta (al 2100, es decir el 8 de agosto) llegó un muchacho que dijo que vivía en ese edificio y que no tenía donde dejar el auto. Pagó por adelantado y no apareció más", sostuvo un vocero.

En ese sentido, algunas fuentes de la causa manifestaron que habría sido el propio Machuca quien dejó el costoso Peugeot abandonado en la playa de estacionamiento cuando ya pesaba sobre él una orden de captura nacional e internacional por su vínculo con la banda que asesinó en septiembre de 2012 a Martín "Fantasma" Paz, investigación que derivó en operativos tendientes a desarticular a la banda de Los Monos y otros grupos narcocriminales.

El otro auto secuestrado es un Mini Cooper color verde modelo 2011, patente FUB359, que fue hallado en una vivienda de Mendoza al 7800 en la que reside el hijo del sargento Carlos Honores, quien tenía 46 años y trabajaba en la sección Sustracción de Automotores de la Unidad Regional II. Al oficial lo ultimaron a balazos el 5 de enero de 2012 cuando en una camioneta Toyota Hilux perteneciente a un amigo, según quedó registrado en la pesquisa, llegó hasta una estación de servicios de 27 de Febrero y avenida de Circunvalación tras recibir una llamada telefónica.

Honores estaba ese día franco de servicio y al llegar a la estación compró cigarrillos, volvió a subir a la camioneta y recorrió unos metros hasta estacionar fuera del comercio. Entonces se encontró con al menos un hombre y fue baleado luego de una discusión. Al sargento lo dejaron tirado en la calle y los atacantes huyeron con la camioneta que poco después apareció incendiada. En su interior estaban calcinadas la pistola 9 milímetros reglamentaria del policía y un revólver calibre 32.

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