“¡Qué emoción! ¡Qué felicidad! ¡Qué orgullo de ser chileno! ¡Y que gratitud con Dios!”, escribió en Twitter el presidente Sebastián Piñera a las 23.58, instantes previos a que saliera la cápsula de salvamento Fénix II con el minero Florencio Avalos, de 31 años, casado, con dos hijos, chofer.
El rescatista Manuel González, elegido para bajar primero al fondo de la mina de 622 metros de profundidad, le dijo a René Aguilar, quien estaba en la superficie monitoreando el rescate desde la superficie del yacimiento San José: “Excelente, el viejo está en la jaula, está todo listo”.
González tiene 20 años de experiencia en minería subterránea y 12 de brigadista experto en rescate en minas.
El minero Pedro Cortés, encargado de una de las cámara bajo la mina, había mostrado al mundo cómo llegaba la jaula al fondo de la mina.
El rescatista debía también enviar a la superficie un completo informe de las condiciones en el túnel de 622 metros cavado para rescatar a los mineros atrapados desde el 5 de agosto.
La televisión estatal mostró la llegada de la cápsula en medio de los aplausos de los mineros, y ante una gran bandera chilena. Los mineros abrazaron alborozados a González.
La cápsula volvió a bajar llevando a un segundo rescatista, Patricio Robledo, un cabo de la Armada chilena.
Mientras la cápsula bajaba en la primera oportunidad, Piñera y los rescatistas entonaron el himno nacional junto a la entrada al túnel de rescate.
El inicio del rescate demoró varias horas en relación a lo anunciado por Piñera y luego por su ministro de Minería, Laurence Golborne.
González, que trabaja para la gigante estatal Codelco, la mayor productora mundial de cobre, también es experto en fortificación minera y avance vertical, y ha participado en varias emergencias subterráneas.
El socorrista descendió en una cápsula bautizada como Fénix, en alusión al ave mitológica que renació de las cenizas, construida en acero por la armada, de 53 centímetros de diámetro, 400 kilos de peso, pintada en blanco, azul y rojo, los colores de la bandera chilena. En su interior lleva al menos tres tanques de aire comprimido, con 40% de oxígeno y 60% de nitrógeno y una cámara enfocada a la cara de su ocupante.
La jaula bajó en el que fuera un taller de la mina San José, donde lo recibieron con algarabía los mineros, que sentirán que el fin de su trágica odisea se aproxima.
Luego de darle las instrucciones pertinentes, González ayudó al minero Florencio Avalos a calzarse la ropa especial, los audífonos y micrófonos y un sensor biométrico que medía sus signos vitales, y posteriormente lo guió para entrar en la Fénix.
Después de Avalos fue el turno de Mario Sepúlveda, de 39 años, casado, 2 hijos. Durante el encierro destacó por ser el animador del grupo, que presentó a sus compañeros y mostró los detalles del refugio, mientras era filmado por Avalos.
Luego subirán Juan Illanes, casado, un hijo, un ex soldado que fue llevado al extremo sur del país, cuando Chile y Argentina estuvieron al borde de la guerra por la disputas por tres islas en el canal Beagle, en el estrecho de Magallanes.
El cuarto en salir será el boliviano Carlos Mamani, casado, una hija.
La cápsula llegó a un taller, a 622 metros de profundidad, y al que los mineros tienen acceso desde el refugio o salón de comidas donde quedaron atrapados. Desde el taller, que esta a menor profundidad que el refugio, los mineros pueden desplazarse por un corredor de unos 360 metros de largo.
Piñera señaló anoche que se quedará en la mina hasta que el último de los mineros sea rescatado.


































