El diálogo radial que el Papa Francisco mantuvo con dos sacerdotes de la pastoral villera que él creó como arzobispo de Buenos Aires, y que ahora están en Santiago del Estero, revolucionó al paraje rural santiagueño de Campo Gallo y se amplificó al mundo.
El pontífice, fiel a su estilo, eligió una radio comunitaria de las "periferias" para conceder su primera entrevista en directo a un medio argentino.
El diálogo del Papa con los sacerdotes Joaquín Giangreco y José Liébana discurrió en un clima distendido y se centró en los temas que le preocupan a Francisco: la unidad, el diálogo, la religiosidad popular, las vocaciones sacerdotales y el sentido de la vida cristiana.
"Hubo gente que creyó que no ibas a llamar", dijo al aire Giangreco, y Francisco respondió: "Para mí es un orgullo hablar a Campo Gallo, esta parroquia tan grande y empiezo con un saludo a todos los fieles y les doy mi bendición". Giangreco, quien trabajó en las pastoral villera porteña en el Bajo Flores, hizo reír en dos oportunidades al Papa.
"Te jugaste y me ordenaste de cura", le recordó en primer lugar.
El Papa volvió a reír cuando Giangreco, simpatizante de San Lorenzo como él, interrumpió para decir que le hubiera gustado volver con un triunfo de Paraguay, en alusión al empate 1 a 1 que el azulgrana se trajo de Asunción.
Al final, además de la bendición, Francisco volvió a sorprender al repetir el slogan que improvisó uno de los sacerdotes: "Si 666 es el Anticristo, podemos decir que 99.9 nos lleva a Jesús", dijo el Papa, en referencia al punto del dial de la emisora Virgen del Carmen, de Campo Gallo. Desde hora temprana alumnos de un jardín de infantes y más tarde, de otros colegios, se congregaron en los alrededores de la parroquia Virgen del Carmen, patrona del lugar. Con pancartas y dibujos, esperaron hasta el mediodía, al igual que muchos feligreses, para escuchar la comunicación telefónica con el pontífice.
A medida que se acercaba el horario del contacto telefónico pautado con la Santa Sede, los pobladores se retiraron a sus hogares para seguir la entrevista.
No es la primera vez que el Papa tiene un gesto de acercamiento con los campogallenses. El año pasado, envió una carta a los estudiantes de una escuela. Los sacerdotes están a cargo de las parroquias Santo Cristo y Virgen del Carmen, en el norte santiagueño, en jurisdicción de la diócesis de Añatuya. Allí también ejerció su labor pastoral el sacerdote José María "Pepe" Di Paola, a quien Jorge Bergoglio envió como misionero tras ser amenazado en dos oportunidades por narcotraficantes.