A Laura Del Colle, la arquera de Universitario, la felicidad le fluye en cada gesto. Y no es una
exageración, es la señal más clara de lo que le significa ser parte de Las Leonas. Aunque esa no es
su única razón, porque su primera gira internacional desandada con el seleccionado argentino de
hockey hace pocas semanas, más la chance de ser una de las jugadoras que Carlos Retegui anote para
el Mundial de Rosario, la ponen en el lugar que siempre soñó.
A poco más de dos meses del Mundial, y a mucho menos de la lista
definitiva, Del Colle defiende el arco más que nunca. Quiere un lugar. Y nada le saca la ilusión.
—¿Cómo fue vivir tu primera gira con Las Leonas por Estados
Unidos?
—Más allá de que eran amistosos, esos momentos en que entrás a la
cancha y escuchás el himno o te ponés la camiseta argentina son de una alegría inmensa. Es difícil
describir lo que significó esta gira, donde además tuve la oportunidad de conocer a las chicas
fuera de los entrenamientos.
—En este tiempo que llevás en la selección nacional, ¿hubo cosas
que te sorprendieron?
—Muchas veces cuando entrenamos me asombra lo que hacen algunas
jugadoras. Lucha (Aymar) y Sole (García) son de otro planeta, leen la jugada antes que pase. Una
cosa es verlo en la tele y la otra vivirlo en carne propia. Más allá de eso, este cuerpo técnico
aspira a que cada una saque lo mejor de sí. Además del alto nivel de juego hay un grupo muy lindo.
Y eso es importante para lograr muchas cosas.
—La oportunidad te llega en el año del Mundial, que encima es en
Rosario, ¿eso redobla tus exigencias y las ganas de estar?
—Jugar un Mundial es la aspiración máxima de cualquiera. Pero
también sé que fui la última en llegar a este grupo que viene entrenando hace rato. Si se me da
será una felicidad enorme, pero ya estoy muy contenta con todo lo que viví. Lo importante es ser
tenida en cuenta. Este equipo no se termina con el Mundial, el año que viene están los
Panamericanos y el otro los Juegos Olímpicos.
—Asimismo debe ser un orgullo para vos ser la única rosarina,
además de Aymar, que tiene chances de pelear un lugar en la nómina definitiva, ¿cómo lo vivís vos y
tu entorno?
—La gente del club, mis amigas y mi familia están felices. Me
dicen que estoy viviendo el sueño que siempre quise cumplir, saben lo que yo luché para estar acá.
Siempre digo que no sólo es lindo que te pasen estas cosas sino tener con quien disfrutarlo.
—¿Y con quién más compartís este presente?
Con el club Universitario en primer lugar, que es una gran familia. Pero
también tuvo mucho que ver que yo sea la arquera del seleccionado de Litoral. Eso me dio la chance
de representar a Rosario a nivel nacional y que me vieron los entrenadores de Las Leonas. Y por
supuesto, a todos mis técnicos.
—¿Dónde te ves entre el 29 de agosto y el 11 de septiembre cuando
se dispute el Mundial?
—Lo voy a vivir desde adentro o afuera de la cancha. Si no me toca
quedar voy a estar ahí todos los partidos, alentando a las chicas. Son 18 las que representan al
país, pero en el grupo de entrenamiento llegamos a ser hasta 30 jugadoras y entonces, todas nos
sentimos parte.

































