Los mercados muestran un fuerte retroceso. Se esperan medidas económicas, pero se demora el anuncio y en el interín la tasa de interés está las nubes y el dólar blue intratable. Se está a la espera de la llegada del Baade. La Bolsa argentina tuvo un fuerte retroceso esta semana, al igual que los bonos argentinos. Daría la sensación que el mercado espera un resultado positivo de la oposición, y el 33% obtenido por el oficialismo derritió las cotizaciones. A esto habría que sumarle el fallo de la Corte Suprema sobre la ley de medios, que dio lugar a que se potencie la baja hasta ahora observada.
Puesto en la mesa los dos temas políticos volvemos sobre los mercados. El principal problema, a nuestro juicio, pasa por una tasa de interés que no detiene su marcha alcista.
La tasa de interés de caución por siete días se ubica en el 19% anual, la tasa de compra de un cheque diferido a 90 días se ubica en el 24% anual. Con estos niveles de tasa de interés es difícil que el mercado siga convalidando a la suba el precio de las acciones y los títulos públicos, al margen de estar nominados en dólares o ajustados por inflación.
La inflación en nuestro país se ubica en el 25% anual y la devaluación del dólar oficial iguala dicha marca, con lo cual no hay una ganancia real o mejora de competitividad vía tipo de cambio, más bien se observa un resultado neutro.
En este orden de cosas, sale a escena el dólar blue, que sigue reptando en precios y cotiza por encima de 10 pesos. La base monetaria no para de crecer y tampoco lo hará en noviembre y diciembre, ya que son los meses en donde estacionalmente el Estado muestra los mayores déficit del año. En la actualidad dicha base se ubica en torno de los 340.000 millones de pesos.
Las reservas no paran de caer y se ubicarían en torno de los 33.500 millones de dólares. Esto nos da un dólar de referencia de $10,15, podríamos ver precios más altos en la medida que se acreciente la demanda especulativa del billete.
El mercado ha mostrado un menor volumen en las últimas jornadas. Esto se debe a que espera medidas económicas que atemperen la suba de la base monetaria y contengan o recuperen dólares de las reservas.
En el mercado se escuchan muchas versiones, desde la posibilidad de incrementar las tarifas eléctricas y de gas, como también la aparición de un dólar turista o la suba del arancel extrazona (que no sean del Mercosur) para los vehículos importados y de esta forma elevar el precio de estos vehículos, tratando de que no emigren tantas divisas.
Por otro lado, deberían comenzar a ingresar los dólares del Banco Mundial e implementarse el bono Baade, que es el que permite que ingresen dólares para invertir en el sector petrolero y minero.
Mientras no se disipen estas dudas, el mercado seguirá con un comportamiento a la baja, ya que no es posible mantener cotizaciones record con una tasa de interés que sigue trepando a la suba.
Desde el exterior, vemos que la bolsa de Estados Unidos se ha tomado un descanso, y las autoridades monetarias de Estados Unidos siguen impulsando el plan de estímulos a la economía, que debería devaluar al dólar y permitir un ascenso en precios de las materias primas agrícolas, algo que seguimos esperando sin suerte. Una suba en el precio del maíz y la soja, sería una gran noticia, ya tenemos la lluvia y ahora nos faltan los precios para seguir avanzando en el camino de una recuperación.
CONCLUSIón. Los meses que vienen serán muy difíciles, se terminaron las grandes exportaciones, ingresarán menos dólares del exterior y las importaciones siguen pidiendo pista.
• Los meses de noviembre y diciembre verán al Estado con un fuerte déficit fiscal. Este déficit será financiado con emisión monetaria y esto puede potenciar la cotización del blue.
• El gobierno debería anunciar el paquete de medidas que tanto se habla por lo bajo y no se implementa. Hay que despejar dudas, ajustar precios y seguir trabajando.
• El bono Baade deberá estar en el mercado, de modo tal de acelerar el posible ingreso de divisas.
• El peor enemigo de la Bolsa, los títulos públicos y la actividad económica es la tasa de interés. Hoy está cómoda en niveles del 20% anual, con este nivel de tasa y una inflación del 25% anual, resulta muy difícil obtener utilidades. Esto afecta al hombre común, a las pequeñas y medianas empresas, grandes empresas y negocios financieros en general. •