En dos años Elsa Esther Bravo, la madre del presunto proveedor de efedrina a los
carteles mexicanos de la droga, pasó de tener un viejo Fiat Spazio a un flamante Mini Cooper. La
mujer vivió durante todo ese tiempo en un departamento del 10º piso de 3 de Febrero 1041, propiedad
escriturada a nombre de su hijo Mario Roberto Segovia, detenido por el juez federal de Campana
Federico Fagionatto Márquez y acusado de ser el rey de la efedrina. Ayer a la tarde, el lugar fue
allanado y se secuestró el sofisticado auto color champán y documentación relacionada con la
causa.
El procedimiento se inició a las 15.30 y culminó poco después de las 21. Los
detectives llegaron allí por "información de calle" que manejaba la ex Drogas Peligrosas de la
provincia quienes estuvieron acompañados por una comisión de Drogas Ilícitas de la bonaerense.
La mujer falleció de cáncer hace dos meses. Pero en el garaje del edificio quedó
el Mini Cooper, cubierto por una delgada capa de polvo. "Se nota que hace varios días que no lo
tocan", dijo un pesquisa.
Los detectives tuvieron que hacer malabares para poder mover el coche ya que las
llaves no aparecían y las puertas estaban completamente bloqueadas por el sistema de seguridad. Un
cerrajero convocado para la ocasión fracasó en todos los intentos y ocho policías tuvieron que
desplazarlo un poco y dejarlo al alcance de una grúa.
El allanamiento se extendió al departamento que ocupaba sla mujer en el 10º "A".
Se trata de un semipiso de dos dormitorios, dos baños y balcón a la calle. Voceros de la pesquisa
indicaron a LaCapital que en el lugar, que estaba deshabitado desde el fallecimiento de Esther, se
secuestraron copias de escrituras y boletos de compraventa. "El departamento y la cochera estaban a
nombre de Mario Segovia, al igual que el coche", admitió una fuente en el lugar.
Según trascendió, Segovia habría pagado 76 mil pesos por la vivienda y unos 22
mil por la cochera. En la actualidad esa propiedad valdría unos 55 mil dólares. Ayer también
circuló en el lugar la versión de que el presunto traficante habría adquirido no hace mucho un piso
en la lujosa torre Acqualina, que se levanta en Alem y San Luis.
Chismes de vecinos. "Nos pareció raro que con el sueldo de enfermera apareciera
con semejante autito", recordó un vecino al referirse a Elsa de Segovia.
"Una vez me contó que uno de sus hijos se dedicaba a la importación de autos y
motos", acotó. El hombre recordó que la mamá de Segovia fue una de las primeras ocupantes del
edificio, que se inauguró hace dos años.
Lo mismo rememoró Laura, otra habitante del inmueble. "Yo llegué cuando aún no
habían terminado de instalar el ascensor, y ella se mudó un mes después", sostuvo. "Me llamó la
atención porque llegó con un montón de chicos. Además tenía muebles que parecían baratos, de poca
calidad. A los pocos días me hizo pasar porque se le había cortado la luz y aún tenía muchas cosas
embaladas. Por lo que se veía parecía gente carenciada. Por eso le pregunté si alquilaba y para mi
sorpresa me respondió que había comprado".
Según esos testimonios era común ver alguna de las camionetas Hummer con las que
se movía Segovia estacionadas en 3 de Febrero al 1300. También a muchos en el edificio les llamó la
atención la extraña costumbre que tenía Elsa de sentarse a tomar mate en la puerta del edificio
cuando alguien la visitaba. "Después de enterarme lo del hijo, yo sabía que también iban a caer por
acá", dijo la vecina.
En casa de papá. Otro de los allanamientos realizados ayer tuvo como escenario
la vivienda de 25 de Mayo al 700, en San Jerónimo Sur, donde reside Roberto Jacinto Segovia, padre
del rey de la efedrina. En el lugar, los investigadores no hallaron a su morador pero secuestraron
una pistola calibre 9 milímetros, un revólver calibre 44 marca Taurus y tarjetas de portación de
otras tres armas de fuego.
Asimismo, los policías se llevaron los restos de un pasaporte a nombre de
Jacinto y que había sido quemado, presuntamente para ocultar los sellos que indican los viajes al
exterior realizados por su dueño.
Otras visitas. Por su parte, agentes de Drogas Peligrosas de la Policía Federal
de Rosario allanaron ayer la vivienda de Santiago 4818 donde reside Hernán Jesús Segovia, el
hermano policía del rey de la efedrina, y una casa de La Paz al 700 en Villa Gobernador Gálvez.
Ambas viviendas ya habían sido visitadas por los policías bonaerenses por orden
del juez federal Faggionatto Márquez en el marco de la causa por la ruta de la efedrina. Pero ayer
llegaron los federales con un exhorto librado por el juez federal Marcelo Aguinsky, que lleva
adelante el expediente por el hallazgo (en mayo) de 625 kilos de efedrina disimulados en bolsas de
azúcar que iban a ser enviados a México y que estaban en un depósito del barrio de Barracas.
Al respecto, los pesquisas contaron que de las viviendas allanadas se llevaron
"computadoras, celulares y otros elementos que vincularían a Segovia con ese cargamento".
Indagatoria
Para la mañana de hoy está previsto que Mario Roberto Segovia preste declaración
indagatoria ante el juez Federico Faggionatto Márquez. El rosarino apresado como supuesto proveedor
de efedrina a los carteles de la droga de México había guardado silencio en la primera cita con el
juez pero ahora pidió brindar su testimonio.