Frente a los reclamos y planteos que por la inseguridad hace la sociedad toda, se escucha como "respuesta política" de boca de los funcionarios públicos de toda jerarquía y lugar que se trata de una sensación, en el afán de disminuirla o minimizarla. Si alguno de los decidores consultara en el diccionario el significado del término sensación leería que: "Es la impresión que producen las cosas en el alma gracias a los sentidos. Emoción que produce en el ánimo un suceso o noticia"; de lo que se deduce que tiene que ocurrir un suceso y saber de él para que se produzca la sensación. Y eso es lo que en realidad ocurre con la inseguridad, primero se producen y conocen los delitos y eso provoca en la gente la sensación de inseguridad, de miedo, de bronca o de impotencia. Por eso cuanto más proclamen en sus distorsionados y negadores discursos la palabra sensación más se alejan de su significado, pues pretendiendo restarle gravedad al tema lo evidencian. Mejor sería que actúen con la responsabilidad que a cada uno le compete, implementando medidas eficaces y concretas que ataquen este grave problema y así podrían proclamar la sensación de seguridad que ese accionar provocaría.

































